Lula envió al Congreso un proyecto para reducir la jornada laboral a cinco días en Brasil
El presidente de Luiz Inácio Lula da Silva envió al Congreso brasileño un proyecto de ley que propone eliminar el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, lo que implicaría una reducción de la jornada laboral a cinco días sin afectar los salarios de los trabajadores.
La iniciativa fue presentada en régimen de urgencia, por lo que el Parlamento de Brasil deberá analizarla en un plazo máximo de 45 días. El objetivo del Gobierno es avanzar hacia un esquema laboral más corto, en línea con demandas históricas de sindicatos y sectores sociales.
Según explicó el Ejecutivo, la propuesta busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores y adaptarse a los cambios tecnológicos y de productividad, permitiendo que el aumento en la eficiencia se traduzca en más tiempo de descanso y ocio sin reducción salarial.
El proyecto también se inscribe en un debate más amplio que ya se encuentra en el Congreso brasileño, donde se discute una posible reforma constitucional vinculada a la reducción de la jornada laboral. Sin embargo, la propuesta del Gobierno tendría tratamiento prioritario debido al mecanismo de urgencia legislativa.
En paralelo, distintos sectores empresariales manifestaron preocupación por el posible impacto económico de la medida. La Confederación Nacional de la Industria advirtió que una reducción de la jornada a 40 horas semanales podría incrementar los costos laborales, aunque reconoció que el debate es legítimo en el contexto actual.
El debate se da en un escenario económico mixto para Brasil. En los últimos meses, el país registró variaciones en la creación de empleo formal, con más de 48 millones de trabajadores registrados y una tasa de desempleo cercana al 5,8%, según datos oficiales del Ministerio de Trabajo.
Si bien la economía brasileña mostró crecimiento en los últimos años, también comenzó a evidenciar señales de desaceleración, influida por factores como las altas tasas de interés y el enfriamiento de la actividad productiva.
La propuesta de Luiz Inácio Lula da Silva reabre así un debate central en la región sobre el futuro del trabajo, la distribución del tiempo laboral y el equilibrio entre productividad, empleo y bienestar social.

