Amenazas en colegios de Salta: refuerzan controles y revisan mochilas tras mensajes de tiroteo
El clima habitual de ingreso a clases cambió por completo en uno de los establecimientos más tradicionales de la ciudad. Filas extensas, controles reforzados y una escena inusual marcaron la mañana en el colegio Perito Moreno, ubicado en la intersección de Florida y San Luis, donde la rutina escolar quedó atravesada por una alerta que obligó a actuar con rapidez.
Todo comenzó con la aparición de mensajes intimidatorios en los baños del establecimiento. Las frases, escritas en los sanitarios de varones y mujeres, advertían sobre un supuesto “tiroteo en el colegio”, lo que encendió la alarma entre directivos, docentes y familias. La situación no fue aislada: hechos similares comenzaron a replicarse en distintos puntos de la provincia y del país, en lo que autoridades describen como un fenómeno que mezcla desafío adolescente y desconocimiento de la gravedad legal de estas acciones.
El director de la institución, Roque Yáñez, confirmó que las amenazas fueron detectadas el viernes, al finalizar la jornada escolar. “Había dos mensajes que advertían sobre un tiroteo. Inmediatamente hicimos la denuncia en la comisaría Segunda y activamos el protocolo correspondiente”, explicó. A partir de ese momento, se dispuso una serie de medidas excepcionales para garantizar la seguridad.
Entre las acciones implementadas, se destacó la requisa de mochilas a todos los alumnos al momento del ingreso. La medida fue previamente informada a los padres y se llevó adelante con presencia policial. “Sabemos que esto constituye un delito. Ante cualquier duda debemos actuar y garantizar la tranquilidad de las familias”, señaló Yáñez.
El operativo generó largas demoras en el ingreso, ya que el establecimiento cuenta con más de 400 estudiantes, lo que obligó a realizar controles minuciosos uno por uno. A esto se sumó la contratación de seguridad privada y el refuerzo de la vigilancia en sectores sensibles como los baños, donde se originaron las amenazas.
“Vamos a implementar un control más estricto en los sanitarios y en distintos espacios del colegio. Estas situaciones afectan el normal desarrollo de las clases y generan preocupación en toda la comunidad educativa”, agregó el directivo.
Detrás de estos episodios, las autoridades advierten sobre una tendencia que se repite a nivel nacional. Se trata de un tipo de “reto” o desafío viral entre adolescentes que, lejos de ser una broma, puede derivar en consecuencias penales. De hecho, ya hay casos en Salta donde estudiantes fueron imputados por intimidación pública, una figura contemplada en el Código Penal.
Las amenazas, que en algunos casos incluían frases como “mañana tiroteo”, activaron investigaciones y obligaron a intervenir tanto a la Policía como al sistema judicial. Desde el Ministerio de Educación de Salta se recordó que los establecimientos deben aplicar los protocolos vigentes ante este tipo de situaciones, priorizando siempre la prevención.
En ese escenario, las autoridades insisten en un mensaje claro: no se trata de una broma. Las amenazas de tiroteo son consideradas un delito grave y su investigación avanza con el mismo rigor que cualquier hecho que ponga en riesgo la seguridad pública.

