VIDEO. De 3 a 10 segundos: los tiempos que asombran en el torneo de cubo Rubik y el sueño de “romper un récord nacional”
La primera jornada del “Salta al Cubo NxN 2026” transformó a la Usina Cultural en un escenario donde la concentración, la velocidad y la pasión se mezclaron en cada giro. Decenas de competidores, desde niños de apenas seis años hasta adultos con décadas de experiencia, dieron vida a una competencia que no distingue edades, pero sí celebra la destreza mental.
“Mi nombre es Mateo Coca, soy organizador junto a los chicos de Salta al Cubo NxN y delegado trainee de la asociación mundial que fiscaliza estos torneos”, explicó a El Tribuno uno de los responsables del evento, visiblemente sorprendido por la convocatoria. “La verdad que el torneo está fluyendo bastante bien. Tenemos chicos de todas las provincias: Córdoba, Tucumán, Jujuy, Catamarca, entre otros lugares y un nivel muy bueno”.
La competencia reúne 10 categorías distintas, aunque el clásico 3×3 el cubo más conocido sigue siendo el gran protagonista. Sin embargo, también hay desafíos mayores: cubos de hasta 7×7 que ponen a prueba la paciencia y la técnica de los participantes.
Un deporte sin edad ni límites
Uno de los aspectos más llamativos del speedcubing es su carácter inclusivo. “No discrimina edad”, remarcaron desde la organización. “Tenemos chicos de 6, 7, 8 años, y en otras competencias hemos visto personas de 40 o 50 compitiendo. Acá compiten todos con todos”.
Ese espíritu se reflejó en cada mesa: niños concentrados como profesionales y adultos sorprendidos por la habilidad de los más jóvenes. La competencia no solo mide velocidad, sino también nervios, memoria y capacidad de reacción.
Cómo se define a los mejores
El sistema de competencia exige precisión. En las categorías de cubos pequeños (hasta 5×5), cada participante realiza cinco resoluciones: se descartan la mejor y la peor, y se promedia el resto. En los cubos más grandes (6×6 y 7×7), se hacen tres intentos y se calcula el promedio.
De allí surgen los clasificados a las finales del domingo, donde se definirá a los campeones. “Mañana son todas las finales”, adelantaron, con la expectativa puesta en el cierre.
El cubo: de juguete a símbolo
Para muchos, el cubo Rubik sigue siendo un misterio. Pero para quienes lo practican, es mucho más que un pasatiempo. “Fue inventado por Ernő Rubik como un proyecto escolar y terminó convirtiéndose en un símbolo”, explicó Juanú Coramís, también parte de la organización.
“Es algo que sale de lo habitual, un hobby muy lindo. Y aunque parezca imposible, aprender a armarlo es mucho más fácil de lo que la gente cree. Eso sí, en competencia se necesita mucha concentración”.
Los tiempos hablan por sí solos: el récord mundial ronda los 2,6 segundos, mientras que en Argentina se ubica cerca de los 4 segundos. En Salta, durante esta jornada, ya se registraron resoluciones de apenas 8 segundos, una marca destacada para el nivel local.
Historias que cruzan el país
Entre los competidores, las historias personales le dan un valor especial al evento. Felipe, de 14 años y llegado desde Corrientes, ya participó en 14 torneos. “Mi mejor tiempo oficial era de 10 segundos, hoy lo rompí”, contó con entusiasmo.
Sin embargo, no todo es sencillo: “Se necesita una cordura mental bastante fuerte. No es para cualquiera”. A pesar del cansancio del viaje, su objetivo es claro: “Me gustaría hacer podio. Y mi sueño sería romper un récord nacional o viajar más gracias al cubo”.
A pocos metros, Tiziano Jara, en su tercera competencia, mostró su habilidad con el cubo piramidal. “Mi mejor tiempo es de tres segundos”, dijo, antes de hacer una demostración en vivo. Aunque esta vez marcó seis segundos, el talento quedó en evidencia.
Su historia es simple y cercana: “Empecé cuando estaba aburrido, vi un cubo y lo probé. Y me quedó para toda la vida”.
Un fenómeno que crece
El torneo forma parte del calendario oficial de la Agrupación Speedcubing Argentina y confirma el crecimiento de esta disciplina en el norte del país. Tras una convocatoria destacada en Tilcara semanas atrás, Salta vuelve a posicionarse como un punto clave para este tipo de eventos.
Más allá de la competencia, el objetivo también es social. “Queremos fomentar talleres y que más chicos se animen”, señalaron los organizadores.
Una invitación abierta
Aunque las inscripciones ya cerraron para competir, el público aún puede ser parte del evento. La entrada es libre y gratuita, y el domingo será el momento más esperado: las finales.
Se estima que entre las 17 y 17:30 se realizará la premiación del 3×3, la categoría estrella.
Para quienes nunca vieron una competencia de este tipo, la invitación está hecha. Porque, como quedó claro en esta primera jornada, el cubo Rubik ya no es solo un desafío individual: es un espectáculo colectivo donde cada giro cuenta una historia.

