Choferes de Uber proponen una app para regularizar el servicio y unificar taxis y remises
En medio de la creciente tensión por el control de las aplicaciones de transporte en Comodoro Rivadavia, conductores que trabajan con Uber comenzaron a organizarse y plantearon una alternativa que apunta a cambiar el eje del debate. En lugar de prohibiciones o controles más estrictos, proponen avanzar en la regulación mediante el desarrollo de una plataforma digital local que integre a taxis, remises y choferes particulares.
Pablo Gómez, uno de los impulsores de la iniciativa, explicó a Crónica que el planteo surge como respuesta a las recientes medidas del municipio, que incluyeron beneficios impositivos para el sector de taxis y el compromiso de intensificar controles sobre los vehículos que operan mediante aplicaciones. Según sostuvo, la decisión genera preocupación entre quienes dependen de Uber como fuente de ingreso.
De acuerdo a su estimación, en la ciudad hay más de 2000 personas vinculadas a la actividad, con entre 1000 y 1500 trabajando de manera activa. “Son familias que están en la misma situación de necesidad. Esto no se hace por placer, sino por falta de trabajo”, señaló, y advirtió que el endurecimiento de controles podría dejar a muchos sin la posibilidad de generar ingresos. En ese sentido, remarcó el impacto que tienen las multas, que rondan el millón y medio de pesos, como un factor disuasivo para continuar trabajando.
Frente a ese escenario, el proyecto que impulsa propone el desarrollo de una aplicación similar a Uber, pero con base en Comodoro Rivadavia. La idea central es unificar el sistema de transporte bajo un mismo marco regulatorio, permitiendo que taxis, remises y conductores de plataformas operen en igualdad de condiciones.
Uno de los puntos clave del planteo es el aspecto económico. Gómez explicó que las plataformas actuales retienen cerca del 30 % de cada viaje en concepto de comisión, mientras que la propuesta local reduciría ese porcentaje al 15%. “Eso implicaría un incremento directo en las ganancias de los conductores”, aseguró a nuestro equipo.
Además, destacó que el desarrollo local permitiría generar empleo en áreas como programación, administración, soporte técnico y mantenimiento, al tiempo que abriría la posibilidad de que los ingresos queden en la ciudad. Según indicó, actualmente las plataformas internacionales no tributan a nivel local y movilizan cifras millonarias diarias. “Es dinero que podría ingresar a las arcas municipales si se regula adecuadamente”, planteó.
El proyecto también contempla incorporar herramientas tecnológicas similares a las ya conocidas por los usuarios: geolocalización en tiempo real, cálculo anticipado de tarifas, registro de conductores y pasajeros, y sistemas de seguridad como botón antipánico. Para Gómez, estas características explican en gran medida la preferencia de los usuarios por las aplicaciones frente al sistema tradicional.
En ese marco, también cuestionó las asimetrías actuales entre los distintos actores del sistema. Señaló que, en la práctica, muchos taxistas también utilizan aplicaciones, lo que genera una situación desigual frente a quienes solo pueden trabajar mediante Uber. “Ellos tienen habilitación, pueden hacer ambas cosas. Nosotros no”, sostuvo.
Más allá de las críticas, el impulsor del proyecto insistió en que la propuesta no busca confrontar, sino ofrecer una solución integradora. En los últimos meses mantuvo contactos con funcionarios municipales y, según indicó, en las próximas semanas podría concretarse una reunión formal para presentar la iniciativa.
“La discusión no pasa por prohibir. Las plataformas van a seguir llegando. El desafío es ver cómo nos adaptamos y cómo hacemos para que ese movimiento económico beneficie a la ciudad”, concluyó.

