Poggi ordenó la renuncia de su gabinete y prepara un recorte del 30% en la estructura política
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, tomó una medida de alto impacto político al solicitar la renuncia de todos los funcionarios de su gestión, en el marco de un escenario marcado por la caída de recursos y tensiones internas.
La decisión se produjo luego de conocerse una disminución en las transferencias nacionales que afectan a la provincia. Según datos oficiales, los envíos registraron una baja real superior al 7% en el primer cuatrimestre del año, mientras que las transferencias automáticas se ubican por debajo de los niveles históricos.
En paralelo, el mandatario enfrenta un conflicto político con su aliado, el exgobernador Adolfo Rodríguez Saá, quien realizó declaraciones públicas reclamando mejoras salariales para el sector estatal, en un contexto de presión inflacionaria.
Frente a este panorama, Poggi anunció que impulsará una nueva Ley de Ministerios con el objetivo de reducir la estructura del Estado en un 30%. La continuidad de los funcionarios quedará sujeta a una evaluación vinculada al cumplimiento de criterios de austeridad y eficiencia en la gestión.
Asimismo, el Gobierno provincial trabaja en una serie de iniciativas destinadas a fomentar la inversión privada y dinamizar la economía local, con la meta de generar empleo genuino.
Desde el entorno del mandatario indicaron que el recorte será similar al implementado al inicio de su gestión en 2023. En ese contexto, Poggi busca redefinir el perfil de su administración y diferenciarse políticamente del espacio histórico liderado por Rodríguez Saá.
La medida abre una nueva etapa en la gestión provincial, atravesada por la necesidad de ajuste fiscal y reordenamiento institucional.

