Conmoción en Filipinas: se escucharon disparos en el Senado durante el operativo para detener al exjefe de Policía del expresidente Duterte
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Conmoción en Filipinas: se escucharon disparos en el Senado durante el operativo para detener al exjefe de Policía del expresidente Duterte

Los medios filipinos informaron este miércoles de que se escucharon varios disparos en el Senado, coincidiendo con el operativo para arrestar al senador Ronald “Bato” de la Rosa, que permanece atrincherado en la cámara desde el lunes tras la orden de detención emitida en su contra por la Corte Penal Internacional (CPI).

Las autoridades ordenaron el desalojo de los periodistas y empleados que se encontraban en el segundo piso del Senado, donde, según los presentes, se escucharon al menos diez disparos, sin que hasta el momento haya trascendido la autoría de los mismos.

“El Senado está siendo atacado. ¡Por favor ayudadnos!”, publicó el propio De la Rosa en su perfil de Facebook, un mensaje que posteriormente trató de rebajar el presidente del Senado y también aliado de Duterte, Alan Peter Cayetano, al asegurar en la misma red social que “hasta el momento todo el mundo está a salvo”.

Imágenes muestran a efectivos de los cuerpos de seguridad de Filipinas armados y protegidos con cascos y chalecos antibala dentro del Senado, cuyo acceso y salida permanece bloqueado por las autoridades.

La Policía Nacional informó de que está realizando una evaluación de la situación y señaló que, según la verificación preliminar, no habría víctimas, en lo que describió como un tiroteo dentro del edificio del Senado.

Las autoridades habían informado poco antes de que se iba a proceder al arresto “de una persona”, sin ofrecer más detalles, mientras se desconoce la situación de De la Rosa, exjefe de la Policía Nacional durante la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022), actualmente detenido en La Haya a la espera de juicio.

El senador, que fue grabado entrando en un ascensor después de que se ordenara desalojar el segundo piso del edificio, había hecho horas antes un llamamiento a la población civil para que se “reuniera frente” a la cámara con el objetivo de impedir un plan de arresto que aseguró tendría lugar hoy mismo.

La prensa del archipiélago también informó sobre un fuerte cordón policial que, a las puertas de la cámara, controlaba a los seguidores de Duterte.

Por la mañana, De la Rosa descartó entregarse, alegando que aún disponía de recursos legales: “Puedo quedarme aquí mientras siga siendo senador”, afirmó después de su segunda noche en el Senado, donde las detenciones requieren autorizaciones específicas.

El lunes, la CPI hizo pública una orden de arresto -inicialmente clasificada como secreta- contra De la Rosa, considerado presunto “coautor indirecto” de los crímenes cometidos durante la guerra contra las drogas de Duterte, en la cual, según las autoridades filipinas, fueron asesinadas extrajudicialmente unas 6.000 personas, una cifra que ONG elevan hasta 30.000.

La corte afirma que De la Rosa contribuyó de forma esencial con declaraciones públicas que “autorizaban, toleraban y promovían” los asesinatos, y que alentó a agentes a justificar muertes mediante “escenarios ficticios de defensa propia”.

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