SpaceX prepara el lanzamiento del Starship 3: la prueba clave del cohete más potente del mundo
La empresa aeroespacial SpaceX, liderada por Elon Musk, se prepara para concretar una nueva prueba de su programa Starship con el lanzamiento del Starship 3 y el cohete Super Heavy, considerado el sistema de propulsión más potente desarrollado hasta el momento.
El despegue está previsto desde la base Starbase, en el sur de Texas, Estados Unidos, en una misión experimental que forma parte del vuelo de prueba número 12 del programa. El objetivo es evaluar por primera vez la tercera versión tanto de la nave como del sistema de propulsión.
Esta nueva etapa incorpora mejoras tecnológicas en los motores de maniobra orbital, mayor capacidad de carga útil —de hasta 100 toneladas— y la posibilidad de permanecer hasta 48 horas en órbita sin apoyo solar, lo que representa un avance respecto de versiones anteriores.
El programa Starship es clave en la estrategia de SpaceX para posicionarse como socio privado de la NASA en futuras misiones tripuladas a la Luna, en el marco del proyecto Artemis IV, previsto para los próximos años. En ese esquema, la compañía compite con Blue Origin por el desarrollo de sistemas de alunizaje.
Durante la misión, la nave transportará 22 maquetas de satélites Starlink que serán liberadas en el espacio para realizar pruebas de despliegue y monitoreo. Además, dos de estos dispositivos tendrán la tarea de analizar el comportamiento térmico del vehículo.
El vuelo tendrá carácter suborbital, aunque alcanzará niveles de energía cercanos a una órbita real. Según lo previsto, la nave caerá en el océano Índico aproximadamente una hora después del lanzamiento, mientras que el propulsor Super Heavy amerizará en el Golfo de México minutos después de la separación.
El Super Heavy, que mide más de 70 metros y utiliza miles de toneladas de combustible criogénico, genera un empuje total que supera ampliamente al histórico Saturn V, lo que lo posiciona como el cohete más potente construido hasta la fecha.
Debido a que se trata de una prueba inicial de esta versión, no se intentará recuperar ninguno de los dos vehículos, en una misión enfocada exclusivamente en validar sistemas y recopilar datos para futuros lanzamientos.

