Un día de pánico en el Materno Infantil por un largo corte de luz
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Un día de pánico en el Materno Infantil por un largo corte de luz

Una situación de crisis se vivió en el Hospital Público Materno Infantil de Salta desde la noche del lunes 18 hasta la noche del martes 19, cuando un prolongado corte de energía afectó distintos sectores del establecimiento, generando momentos de tensión extrema en áreas críticas como neonatología. Videos enviados a El Tribuno mostraron a médicos y enfermeros trabajando con linternas y la luz de los celulares para asistir a bebés prematuros, mientras incubadoras, respiradores y bombas de infusión se quedaban sin autonomía momentáneamente. Más allá de esto, desde el hospital en ningún momento corrió peligro la vida de un paciente.

Según el hospital, la falla se originó cuando se trabó una llave de automatización en el tablero principal, provocando interrupciones parciales en la distribución eléctrica interna desde las 21 horas del lunes hasta las 20 horas del martes. Inmediatamente, el grupo electrógeno de alta potencia se activó, manteniendo operativos todos los servicios críticos y evitando riesgos para los pacientes internados. La afectación se limitó principalmente a sectores no asistenciales, como pasillos, iluminación general de tránsito y algunos ascensores.

El restablecimiento total de la energía requirió más de 23 horas e implicó el recambio de la llave de distribución eléctrica principal, un equipo que estaba en uso desde la fundación del hospital. La instalación del nuevo componente demandó trabajo de precisión mecánica con márgenes de ajuste de milímetros, lo que extendió los tiempos de intervención más allá de lo previsto. A consecuencia de la contingencia, se registraron algunas demoras en consultorios externos y la reprogramación de cirugías de alto consumo energético, aunque nunca se comprometió la atención de los pacientes internados.

Los videos

Los registros audiovisuales y testimonios del personal sanitario reflejan la gravedad de la situación. En uno de los videos, una enfermera relata: “Las incubadoras están apagadas, las bombas ya sin batería y la servo también se apagó. Los bebés se van a congelar. No hay luz acá”. Otro profesional agrega: “Se apagaron las bombas de los catéteres que ya están clampeados. El doctor está trabajando con la luz del celular”. Incluso se registra la falla momentánea de un respirador: “En el cuarto se apagó un respirador. La doctora estuvo bolseando y cambiaron el respirador por otro, pero hay que ver hasta cuándo dura esa batería”, se escucha.

El impacto de la contingencia también se percibió en la carga emocional del personal sanitario, que debió improvisar soluciones mientras seguía atendiendo pacientes críticos. Enfermeros y médicos recorrían las salas prácticamente a oscuras, coordinando los reemplazos de respiradores y bombas de infusión, utilizando linternas y la luz de sus celulares para supervisar constantemente el estado de los recién nacidos. La situación generó gran tensión entre familiares, que observaban con preocupación cómo los profesionales luchaban por garantizar la continuidad de los cuidados en condiciones adversas, mientras los sistemas de alarma de los equipos seguían sonando sin interrupción.

Desde la cartera de salud provincial señalaron que en ningún momento estuvo en riesgo la vida de los pacientes, aunque sí debieron reubicar a varios recién nacidos para garantizarles acceso a energía eléctrica. El Dr. Esteban Rusinek, gerente del hospital, destacó el esfuerzo del personal: “Durante cerca de veintitrés horas, nuestro personal sostuvo la atención en condiciones difíciles sin que ningún paciente dejara de recibir lo que necesitaba. Eso habla de quiénes somos y del hospital que tenemos”.

El hospital también agradeció la colaboración de técnicos de la Empresa Distribuidora de Electricidad de Salta (EDESA), quienes trabajaron junto al personal de mantenimiento para restablecer el suministro. A lo largo de toda la contingencia, médicos, enfermeros, técnicos, auxiliares de transporte, personal de mantenimiento y administrativos respondieron desde sus roles con compromiso, garantizando la continuidad de la atención en condiciones adversas, demostrando profesionalismo y solidaridad frente a una emergencia prolongada que afectó a toda la comunidad hospitalaria.

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