Tenía 14 años, su novio la asesinó y la enterró en su casa: el femicidio que dio origen al “Ni Una Menos”

A once años de la primera movilización de “Ni Una Menos”, volvió a tomar fuerza la historia de Chiara Páez, la adolescente de 14 años asesinada en 2015 por su novio en la localidad santafesina de Rufino. El caso conmocionó al país y marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina.

Chiara estaba embarazada cuando desapareció el 10 de mayo de 2015. Horas después, la investigación reveló el horror: su cuerpo había sido enterrado en el patio de la casa de su novio, Manuel Mansilla, quien luego confesó el crimen. La autopsia determinó que la adolescente había sido golpeada brutalmente y presentaba graves lesiones.
El femicidio generó una profunda indignación social y derivó semanas más tarde en la primera marcha masiva bajo la consigna “Ni Una Menos”, realizada el 3 de junio de 2015 en distintos puntos del país. Desde entonces, el movimiento se convirtió en un símbolo de la lucha feminista y del reclamo contra los femicidios y la violencia machista.
El aniversario coincide además con otros casos recientes que volvieron a sacudir a la sociedad argentina, como el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, cuyo caso volvió a poner el foco sobre la violencia contra niñas y adolescentes.
A más de una década del crimen de Chiara, el reclamo sigue vigente en todo el país: justicia, prevención y políticas efectivas para frenar la violencia de género.

