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Fatap: “El 70% de nuestros pasajeros tienen alguna franquicia o no pagan el boleto, y el 30% es el que sostiene el pago del boleto”

Gustavo Larrea, secretario de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), ofreció un amplio panorama sobre la situación que atraviesa el transporte público en el interior del país. Según sus declaraciones, la crisis afecta a usuarios, trabajadores y empresas, y requiere un análisis urgente sobre cómo sostener el sistema.

“La crisis atraviesa a todos, a los salteños, a los correntinos, a los chaqueños, digamos, sin excepción. Incluso los usuarios del transporte público, que seguramente son los más perjudicados, enfrentan una realidad que no tiene antecedentes recientes salvo hasta la caída del año 2001, cuando se iniciaron los subsidios a nivel nacional”, explicó Larrea.

El dirigente detalló que la situación se agravó tras la interrupción de los subsidios del Fondo de Transporte del Interior a partir de diciembre de 2023. Esto generó una “ecuación inversa” en el sistema: tarifas cada vez más altas que dificultan el acceso de los pasajeros, mientras se mantiene un sistema deficitario. En promedio, según Larrea, “el 70% de nuestros pasajeros tienen alguna franquicia o no pagan el boleto y el 30% es el que viene sosteniendo con el pago del boleto cada vez más caro un sistema que es cada vez más deficitario”.

Larrea advirtió que el déficit repercute en los trabajadores y en la oferta de servicios. Entre 2023 y 2025, el interior perdió cerca del 30% del capital rodante, lo que derivó en la pérdida de aproximadamente 55.000 empleos del sector. La federación señala que unos 10.000 trabajadores menos operan actualmente en el transporte del interior, lo que ha provocado restricciones en recorridos y frecuencias, así como la interrupción de servicios nocturnos en varias jurisdicciones.

El secretario también comparó la situación del interior con la del área metropolitana, donde el 72% de los costos del sistema son absorbidos por el Estado nacional y solo el 28% recae en el pago de los usuarios. “La realidad es sumamente diversa. Mientras que en el AMBA hay un sostenimiento estatal importante, en el interior los pasajeros enfrentan tarifas altas y los estados provinciales y municipales, en general, no cuentan con ingresos suficientes para soportar los costos del sistema”, precisó.

Para enfrentar la crisis, Larrea planteó la necesidad de un debate integral que contemple la optimización de recorridos, la revisión de gratuidades y la regulación de la competencia con aplicaciones de transporte como Uber y Didi, que impactan directamente en el público y en las tarifas del transporte público formal. “Si no hay transporte público-pasajero, no va a haber pasajeros con beneficios que puedan ser transportados a ninguna de las aplicaciones. No va a haber estudiantes ni personas con discapacidad que se puedan trasladar en estas plataformas”, señaló.

Finalmente, Larrea hizo un llamado a la acción conjunta de gobiernos provinciales, municipales, la Nación y los usuarios, con el objetivo de definir el futuro del transporte público en el interior y evitar la pérdida de trabajadores y pasajeros. “El sistema de transporte público ha sido un círculo beneficioso, con toda la afectación social que él utiliza y con toda la mejora del nivel social y en la economía de la gente durante años en Argentina. Hoy estamos viendo cómo viene cayendo, y la única solución no puede ser echarle la culpa a la empresa o a los estados provinciales o municipal.

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