Tenso cruce en el juicio por la muerte de Diego Maradona entre Agustina Cosachov y Nancy Forlini

La audiencia giró en torno a una serie de contradicciones señaladas por la defensa de la psiquiatra
Cosachov insistió durante el intercambio en que nunca solicitó un médico interconsultor, sino un clínico que formara parte activa de la atención. “Quiero aclarar que no se pidió un interconsultor, sino un clínico”, remarcó. La psiquiatra sostuvo además que si efectivamente hubiera existido una figura de interconsulta, los informes médicos deberían haber llegado al equipo tratante, algo que, según afirmó, nunca ocurrió.
“Si yo hubiera sido tratante me tuvo que haber llegado el informe”, señaló. Pese a las explicaciones de ambas profesionales, ninguna modificó su versión y las diferencias continuaron sin resolverse ante el tribunal.
Los cuatro puntos cuestionados por la defensa
Antes del careo, Mischanchuk había enumerado las principales contradicciones detectadas entre ambos testimonios que llevaron al tenso careo.
Según el abogado, las diferencias giraban en torno a los pedidos concretos realizados para la internación domiciliaria, la solicitud de médicos clínicos y neurólogos, los motivos de una reunión realizada por Zoom y la existencia de requerimientos vinculados a equipamiento médico y ambulancias.
El juez Gaig reconoció la existencia de contradicciones y habilitó la realización del careo, aunque recordó que Forlini no estaba obligada a declarar ni responder preguntas.
Continúan las audiencias
Mientras avanzan las declaraciones, el juicio continúa centrado en reconstruir las decisiones médicas adoptadas durante los últimos días de vida de Maradona.
Durante la misma jornada también fueron convocados a declarar Víctor Stinfale, histórico abogado y amigo del exfutbolista, y Mariano Perroni, coordinador de enfermería e imputado en la causa, quien decidió brindar declaración por primera vez desde el inicio del debate oral.
Perroni, al igual que Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Nancy Forlini, Pedro Di Spagna, Carlos Díaz y Ricardo Almirón, enfrenta una acusación por homicidio simple con dolo eventual, delito que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.

