Motociclistas exigen que la nueva ordenanza incluya estacionamientos y capacitación obligatoria
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Motociclistas exigen que la nueva ordenanza incluya estacionamientos y capacitación obligatoria

El incremento en las ventas de motovehículos, impulsado en gran medida por la necesidad de los vecinos de abaratar costos frente al precio del combustible, disparó los números locales: hoy ya se contabilizan más de 25.000 motos circulando por la ciudad.

Ante esta realidad ineludible, el Concejo Deliberante de Comodoro comenzó a tratar un proyecto de ordenanza enfocado en la seguridad vial. Sin embargo, desde el sector de los motociclistas señalan que la iniciativa oficial —centrada principalmente en la reforma de ochavas y la mejora de la visibilidad tras los últimos accidentes— se queda corta y no aborda las problemáticas de fondo que viven a diario en la calle.

Para comprender las verdaderas necesidades de quienes se mueven en dos ruedas, es fundamental escuchar a los protagonistas. Crónica entrevistó a Juan Antonio Turk, un histórico motociclista comodorense de 64 años que transita las calles de la ciudad desde los 17 y se encuentra próximo a jubilarse, y reflejó tanto la pasión por las motos como la preocupación por la falta de infraestructura y concientización actual.

“Aparte de la pasión, tenemos un par de inquietudes que me gustaría que la gente del municipio tenga en cuenta”, planteó Turk, poniendo el foco en la convivencia vial con los vehículos de mayor porte.

“Una de las inquietudes sería que el automovilista tome en consideración el respeto por las motos. Hay un par de circunstancias, de momentos, donde no se nos respeta; prácticamente estamos a la deriva en la ruta y en el centro”, advirtió con preocupación.

Según su testimonio, el peligro es constante y se agudiza en sectores neurálgicos de la ciudad: “En el centro hay lugares claves como la San Martín, la Rivadavia, los colectivos… hay un montón de puntos críticos que está bueno que podríamos tener en cuenta para mejorar”.

Responsabilidad compartida y el riesgo en las calles

A las demandas de infraestructura se suman las voces de agrupaciones locales que aportan una mirada crítica sobre el comportamiento de los nuevos conductores. Alejandro García, miembro de la agrupación Zorros del Desierto, coincide con el diagnóstico del colapso del parque automotor, pero añade un factor clave: la falta de prudencia y la necesidad de autocrítica dentro del sector.

“La problemática es compartida; la culpabilidad es tanto del conductor de vehículos mayores como del motociclista”, analizó García. “Hoy en día se venden motocicletas chicas de baja cilindrada a cualquier persona, y vos lo ves con el tema del trabajo de Pedidos Ya: van zigzagueando en la ruta, se adelantan o pasan entre dos camiones. Eso está llevando también a elevarse el índice de accidentes”.

García marcó una clara diferencia entre el usuario comercial o improvisado y el verdadero apasionado de las dos ruedas: “El que es realmente motociclista lo primero que hace, antes de subirse y colocarse el casco, es chequear el estado de la moto, y ahí salir a andar. Venimos ya hace más de 50 años andando en moto y lo fundamental es el manejo a la defensiva, algo que hoy en día no se practica, ni por los chicos que andan en moto ni por los vehículos”.

El reclamo por los estacionamientos: una estructura desbordada

Un punto de coincidencia absoluto entre los referentes es la saturación del espacio público. Con un volumen de patentamiento que no frena debido a la crisis y el ahorro que representa la moto en el día a día, la infraestructura quedó totalmente obsoleta.

“Los estacionamientos para motos no se adecúan a la cantidad de parque que tenemos”, sentenció Turk. “Son más de 25.000 motos y cada vez hay más”. Por su parte, García respaldó esta postura de forma contundente: “El tema de los estacionamientos no da abasto”.

Propuestas: de la entrega de licencias a la capacitación real

Frente a este escenario, los motociclistas proponen que la futura ordenanza no se limite a modificaciones viales en las esquinas, sino que apunte a una reforma integral en la educación de los conductores. Para la agrupación Zorro del Desierto, la clave para ordenar el crecimiento del parque no está solo en los controles, sino en el origen: la entrega del carnet.

“Sería bueno que se ingrese un programa de adiestramiento del motociclista antes de salir a la calle. Enseñar las cosas más prioritarias de conducción y de respeto al peatón y al motociclista. Como para arrancar, el primer punto sería capacitación, no solamente entregar el carnet y conducir”, enfatizó García.

Como ejemplo de que es posible una formación eficiente, García citó las dinámicas que los propios motoqueros organizan de manera independiente: “En los motoencuentros hacemos cursos de cómo manejar la moto, cómo mantener el dominio o el equilibrio, y cómo caer en caso de llegar al extremo. Esos somos los locos que realmente andamos sobre los problemas. Es fundamental que la persona que reciba la licencia esté verdaderamente capacitada para hacerlo”.

La realidad de las calles comodorenses exige una mirada amplia. El debate está abierto en el Concejo Deliberante, y los motociclistas de la “vieja escuela” esperan que sus aportes pasen de las calles a los papeles de la futura normativa.

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