“La fácil accesibilidad para conseguir drogas es crítica” y “nuestro trabajo es preventivo”: qué dijeron Provincia y Municipio
Los testimonios recogidos por El Tribuno en barrios como Juan Manuel de Rosas, Las Colinas, Villa Chartas, Fraternidad, Norte Grande y otros sectores de la ciudad describieron una preocupación común: el avance del consumo y la venta de drogas en los barrios y la presencia cada vez más frecuente de niños y adolescentes vinculados a estas situaciones.
Referentes vecinales hablaron de chicos que comienzan a consumir a los 11 o 12 años, adolescentes utilizados para comercializar sustancias, familias atravesadas por el consumo problemático, robos para sostener adicciones y jóvenes que terminan viviendo en la calle.
A partir de esa realidad relatada por los vecinos, este medio consultó a funcionarios provinciales y municipales para conocer qué acciones se desarrollan actualmente para combatir tal flagelo.
Provincia: preocupación por el acceso temprano a las drogas
En diálogo con El Tribuno, el secretario de Salud Mental y Adicciones de Salta, Martín Teruel, consideró que uno de los principales problemas es la facilidad con la que actualmente se accede a sustancias ilegales. “Principalmente la fácil accesibilidad que hay para conseguir drogas, lo cual es un aspecto crítico por las iniciaciones en consumos a edades más tempranas”, sostuvo.
La advertencia coincide con los testimonios recogidos por este medio en distintos barrios, donde vecinos afirmaron observar consumos problemáticos en niños de apenas 11 años.
Teruel señaló además que existe otro fenómeno que preocupa a quienes trabajan en la temática. “Por un lado hay preocupación en las comunidades pero, al mismo tiempo, también hay una cierta naturalización de la circulación de drogas. Eso en un punto se puede correlacionar con resignación y desesperanza que siente la gente”, expresó.
Según explicó, las acciones preventivas no pueden limitarse únicamente a campañas informativas. “El eje de la prevención es que sea situada, contextualizada, interviniendo en distintos escenarios de la vida social”, afirmó.
En ese sentido, detalló que la Secretaría trabaja de manera conjunta con los ministerios de Educación y Seguridad, el Observatorio de Violencia contra las Mujeres, organizaciones sociales y distintos efectores del sistema de salud.
Alcohol, marihuana y pasta base
Consultado sobre las sustancias que aparecen con mayor frecuencia en las consultas, el funcionario indicó que las bebidas alcohólicas continúan encabezando los consumos.
“Las sustancias de mayor uso siguen siendo las bebidas alcohólicas, la marihuana y la pasta base. También en los barrios más vulnerables hay consumos de pegamento”, explicó.
Asimismo, vinculó el crecimiento de los consumos problemáticos con factores sociales más amplios.
“Los problemas de consumo siempre están articulados de una u otra manera con otras problemáticas sociales, especialmente con la falta de oportunidades. Las personas, sobre todo los adolescentes y jóvenes, necesitan poder armar proyectos de vida”, sostuvo.
Más consultas en el sistema público
Teruel también brindó cifras sobre la demanda de atención en la provincia. Según informó, durante el año pasado se registraron cerca de 1.800 consultas en consultorios externos de hospitales públicos, más de 1.500 atenciones por guardia y más de 4.000 casos asistidos en centros especializados. “Cuando ya existen problemas instalados es imprescindible generar mayor oferta de servicios y reducir las brechas de acceso a la atención”, señaló.
El funcionario indicó que la Provincia continúa incorporando profesionales y ampliando servicios de salud mental en distintos puntos del territorio salteño.
Municipio: sin área específica para adicciones
Desde la Municipalidad de Salta, en tanto, reconocieron que no existe un área específica destinada al abordaje de las adicciones.
Consultada por El Tribuno, la coordinadora general de Relaciones Comunitarias, María Pía Juncosa, explicó que la intervención municipal se desarrolla principalmente desde los Centros Integradores Comunitarios (CIC) y otros espacios comunitarios. “La Municipalidad no tiene la competencia directa de lo que tiene que ver con la salud y la asistencia compleja”, afirmó.
La funcionaria sostuvo que el rol municipal está orientado a la prevención y la promoción comunitaria. “Entendemos que tenemos un rol fundamental dentro de lo que es el tema de las adicciones porque estamos en el territorio. Trabajamos con talleres culturales, deportivos, capacitaciones y oficios, generando oportunidades para jóvenes y familias”, explicó.
Desde el municipio se plantea un abordaje transversal sin un área exclusiva para el tratamiento o seguimiento de consumos problemáticos.
El municipio se define como primer nivel de contención
Juncosa señaló que los CICs funcionan como espacios de acompañamiento y detección temprana. “Sabemos que nuestro trabajo es preventivo, promocional y de primera escucha. Cuando detectamos casos que requieren una intervención más directa realizamos las derivaciones correspondientes”, indicó.
La funcionaria mencionó que existen convenios para brindar acompañamiento en los CICs de San Benito y Unión, articulando posteriormente con la Provincia cuando las situaciones requieren atención especializada. También aseguró que se realizan campañas de concientización en escuelas y espacios comunitarios.
“Vamos mucho a las escuelas y trabajamos con diferentes grupos familiares y referentes comunitarios. Hablamos de consumos vinculados a sustancias, apuestas online y uso de pantallas”, señaló.
“Nunca es suficiente”
Al ser consultada sobre si se está haciendo lo suficiente frente a una problemática que vecinos describen como creciente, Juncosa reconoció las limitaciones existentes. “La verdad es que nunca es suficiente. Es una realidad compleja y dolorosa que también está vinculada a contextos de crisis”, manifestó.
Por su parte, Teruel consideró que uno de los principales desafíos es profundizar el trabajo conjunto entre organismos públicos, organizaciones sociales y espacios barriales. “Hay que seguir promoviendo la participación comunitaria y fortaleciendo el sistema de salud pública”, afirmó.
Las consultas a ambos funcionarios se realizaron luego de que vecinos de distintos sectores de la ciudad advirtieran ante El Tribuno sobre una problemática que aseguran observar todos los días en sus barrios. Los relatos hablan de consumos cada vez más tempranos, circulación de drogas en zonas residenciales, adolescentes involucrados en la venta de sustancias y familias que reclaman mayor prevención, asistencia y presencia estatal frente a una realidad que, según describen, se profundiza con el paso del tiempo.

