Confirman que regresan las inspecciones nucleares a Irán
Una cumbre de reconciliación en Riad entre los países del Golfo e Irán el día después de la guerra: es la última evolución de relieve en el Medio Oriente mientras los coloquios técnicos entre Washington y Teherán proseguirán el 29 o 30 de junio en Suiza -como anunció el secretario norteamericano de Estado, Marco Rubio- y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) confirma las inspecciones a los sitios iraníes, desmentidas por los ayatolas.
De acuerdo con un diplomático familiarizado con los preparativos que habló con la prensa internacional, se espera que la capital saudí acoja una cumbre en una fecha aún por determinar, con el objetivo de restablecer y fortalecer las relaciones entre las naciones del Golfo, Irán y posiblemente otros vecinos de la región.
Esta cumbre se llevará a cabo independientemente de las negociaciones que actualmente se desarrollan entre la administración Trump y el régimen de Teherán. Esto significa que los principales actores de la región actúan de forma independiente, distanciándose, al menos parcialmente, de la política estadounidense que, con el conflicto con Irán, hasta ahora solo ha sido perjudicial para sus intereses.
El Golfo Pérsico ya no parece querer actuar como zona de amortiguación para guerras libradas en otros lugares y busca construir una arquitectura regional en torno a los intereses convergentes de Arabia Saudí, Turquía, Egipto y Pakistán. Este pacto táctico entre aliados y rivales está diseñado para contener a Irán, pero también para dialogar con él, evitando que Medio Oriente, tras el conflicto bélico, quede exclusivamente en manos de Estados Unidos e Israel.
Una iniciativa que avanza en medio de incertidumbres y desmentidas de las negociaciones, comenzando con las inspecciones de la AIEA. El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, anunció que sus inspectores visitarán las plantas de enriquecimiento de uranio iraníes, un elemento clave del memorando entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra.
El entendimiento preliminar “establece explícitamente que las actividades nucleares que se lleven a cabo en relación con las instalaciones de material nuclear serán supervisadas por la AIEA en todos sus aspectos”, explicó Grossi: “que ocurran pasado mañana, en una semana o en diez días es importante, pero no esencial. Ocurrirán”.
Sin embargo, el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, advirtió que Teherán no tiene intención, por el momento, de permitir el acceso a los inspectores, y afirmó que el asunto solo puede ser examinado y resuelto en el marco de un acuerdo definitivo con Estados Unidos, y dependerá de las medidas concretas que tome la otra parte para levantar todas las sanciones. Por lo tanto, los ayatolas están posponiendo las inspecciones hasta que se alcance un pacto definitivo.
Entre los obstáculos a superar se encuentra el alto el fuego en Líbano, que Irán impuso como condición para el acuerdo.
Empero, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz (este último también hoy), declararon reiteradamente que no retirarán las tropas del sur de Líbano, donde afirman haber creado una zona de seguridad para proteger a los residentes del norte de Israel. Y ello ocurre mientras Israel y el Líbano debaten una propuesta respaldada por Estados Unidos que transferiría parte del territorio libanés ocupado por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) al Ejército de Beirut.
Prosigue, en tanto, la misión del secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, en el Medio Oriente: el míercoles se reunió con el jeque emiratí Mohammed bin Zayed Al Nahyan, antes de arribar a Kuwait para una reunión con el Consejo de Cooperación del Golfo, asegurando que Estados Unidos estará “completamente alineado” con sus aliados de la región en las conversaciones con Irán. Entre las cuestiones que les preocupan se encuentran el fondo de reconstrucción de 300.000 millones de euros, que temen que pueda utilizarse con fines militares, y la exclusión de las tratavias del programa iraní de misiles balísticos, que financiaron durante el conflicto. (ANSA)

