La NASA estimó que casi 60 mil edificios fueron afectados por el doble terremoto en Venezuela
Un relevamiento preliminar realizado con el satélite radar Sentinel-1 determinó que unas 58.870 estructuras sufrieron daños o destrucción total. El mapa satelital abarca un corredor de 210 kilómetros de impacto crítico que se extiende desde la zona del epicentro, cerca de San Felipe y Yumare, hasta el área metropolitana de Caracas
Uno de los sectores de La Guaira más afectados por los destrozos que provocó el doble sismo.
Un relevamiento preliminar de alta tecnología reveló la magnitud real del desastre físico provocado por el reciente doble sismo que sacudió la región norte y central de Venezuela. El Sistema de Coordinación de Respuesta ante Desastres de la agencia espacial estadounidense activó sus protocolos de emergencia, determinando a través de mediciones experimentales que aproximadamente 58.870 estructuras edilicias habrían sufrido daños de diversa consideración o colapsos totales en todo el territorio afectado.
Los mapas analíticos se confeccionaron utilizando los instrumentos de teledetección del satélite Sentinel-1, perteneciente al programa europeo de observación de la Tierra Copernicus. Los técnicos de la organización norteamericana aclararon que se trata de un producto preliminar elaborado a los pocos días del suceso y que los datos aún requieren validación en el terreno, habiéndose tomado como fecha de corte el último barrido orbital completado el pasado jueves 25 de junio a las 10:16 horas GMT.
Dos franjas de análisis tectónico
Para trazar el mapa de daños, los especialistas en geoinformación examinaron dos conjuntos de datos de radar posteriores al evento geológico. La primera lectura abarcó la franja occidental del país, obtenida el miércoles 24 de junio a las 22:50 GMT, cubriendo las inmediaciones rurales del epicentro ubicado entre las poblaciones de San Felipe y Yumare. La segunda captura se centró en la región costera y el área metropolitana de Caracas, incluyendo densas zonas residenciales como los sectores de Petare y Antímano.

Cada uno de los registros obtenidos tras la catástrofe se procesó y contrastó matemáticamente con una base de imágenes de referencia recolectadas por el mismo satélite a lo largo de los últimos doce meses. El resultado de esta fusión de datos permitió identificar los cambios físicos abruptos en la superficie urbana, permitiendo delimitar un corredor de afectación estructural continuo que se extiende desde la capital venezolana hasta la ciudad portuaria de Puerto Cabello, separadas por una distancia estimada de 210 kilómetros.

Deformación del terreno a escala milimétrica
En paralelo a las tareas de la organización americana, la Agencia Espacial Europea comenzó a procesar la información científica para generar mapas de interferometría. Estas herramientas permiten medir la deformación del terreno debido al sismo con una precisión milimétrica, comparando el estado de la corteza terrestre del 18 de junio, antes de los temblores, con la situación registrada un día después de los movimientos principales.
De acuerdo con el Sistema de Información Geográfica Earthdata, el eje norte-costero del país caribeño experimentó una liberación de energía inusual tras registrarse un sismo inicial de magnitud 7,2, seguido casi de inmediato por el evento principal que alcanzó una magnitud de 7,5 en la escala de Richter. La publicación de estos mapas satelitales busca agilizar las tareas humanitarias y optimizar los recursos de los equipos de rescate que operan en los cuadrantes críticos de las ciudades afectadas.
Con información de Clarín y EFE

