ARCA: cómo impacta la recategorización del monotributo en tu asignación por hijo

La recategorización semestral del monotributo
Cómo afecta la recategorización en el beneficio
Cada recategorización obliga a revisar la actividad desarrollada durante los últimos 12 meses. ARCA toma como referencia distintos parámetros para determinar si el pequeño contribuyente debe permanecer en la misma escala o pasar a otra categoría.
Entre los aspectos evaluados se encuentra la facturación acumulada, el consumo de energía eléctrica, la superficie afectada a la actividad y, cuando corresponde, los alquileres devengados.
Si esos indicadores superan los límites establecidos para la categoría vigente, el monotributista deberá actualizar su situación. Una vez confirmado el cambio, ANSES ajustará automáticamente el monto de la asignación familiar de acuerdo con la nueva categoría registrada, lo que significa que un incremento en la facturación puede generar una cuota mensual más elevada y una reducción en el dinero recibido por hijo.
Antes de completar el trámite hay que revisar cuidadosamente toda la información correspondiente al último año para confirmar que la categoría elegida sea la correcta.
Declarar una escala inferior a la que corresponde puede derivar en sanciones, mientras que una categoría más alta impactará tanto en el valor del Monotributo como en el monto del SUAF. Antes de confirmar la recategorización, hay que:
- Controlar la facturación acumulada de los últimos 12 meses
- Comparar esos ingresos con las escalas vigentes del monotributo
- Corroborar que la Clave Fiscal tenga nivel de seguridad 2 o superior
- Evaluar cómo cambiará la asignación familiar si corresponde una nueva categoría

