Villa San Antonio ya palpita su propio 9 de Julio
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Villa San Antonio ya palpita su propio 9 de Julio

Está todo listo, en la avenida Independencia se respira el 9 de Julio con olor a leña y chocolate. Para hoy convocaron a una conferencia de prensa en la pizzería ubicada entre Independencia y La Florida, en plena Villa San Antonio, desde las 11, donde anunciarán los detalles de la edición XII del ya tradicional desfile del “Bajo”.

El desfile barrial por el Día de la Independencia es una celebración que nació casi como una apuesta vecinal y que cada año que pasa se convierte en una verdadera fiesta popular firme en la agenda mental del salteño. Mientras ultiman detalles, los organizadores ya hablan de números que sorprenden. Son más de 70 las delegaciones que confirmaron su presencia para el desfile y todavía siguen llegando pedidos para participar.

“Este año vienen del norte, del sur, del este y del oeste de la ciudad. Eso nos pone muy contentos porque el desfile dejó de ser solamente de San Antonio y pasó a ser una fiesta de toda Salta”, cuenta Horacio Chuychuy, uno de los impulsores de la iniciativa.

El recorrido será de unas seis cuadras, pero detrás de ese trayecto hay meses de reuniones, llamados telefónicos, trámites y coordinación. Unas treinta personas trabajan en la logística para que cada delegación encuentre su lugar y el desfile avance con el ritmo justo.

Habrá muchas banderas celestes y blancas, chocolate caliente, camisetas de Messi, música variada, autos antiguos, gauchos, superhéroes, soldados, bomberos y vecinos caminando codo a codo, Villa San Antonio volverá a demostrar que la identidad se construye en las calles del barrio.

“Lo más complicado siempre es el comienzo. Después, cuando todos entran en movimiento, la fiesta se disfruta”, dice Chuychuy. Y de eso se trata precisamente: de una fiesta. Porque en las calles convivirán los tradicionales fortines gauchos y las academias de folclore con autos antiguos, motos clásicas y escuelas.

También desfilarán pueblos indígenas, grupos de cosplay, tribus urbanas y hasta payasos infantiles. “Queremos que se conozca el trabajo de instituciones que muchas veces pasan desapercibidas”, explica. Entre ellas estará la asociación Colibrí, dedicada al acompañamiento de niños en situación de vulnerabilidad.

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