Para 8 de cada 10 argentinos, la discriminación por edad es un problema serio

La preocupación en torno a los adultos mayores
El 60% de los jóvenes cree que no reciben suficiente atención
En relación con los jóvenes, el relevamiento indicó que el 56% de las personas a nivel global considera que la sociedad no se ocupa lo suficiente de ellos. En cambio, un 37% cree que reciben un cuidado adecuado.
Una vez más, América y Europa fueron las regiones con las opiniones más negativas. Según integrantes de WIN, en países donde la percepción empeoró desde 2018, como Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Perú, Filipinas, India y Países Bajos, incidieron factores como el aumento del costo de vida, las dificultades para acceder a la vivienda, el deterioro de servicios públicos, la salud mental, el impacto de la pandemia en la educación y la socialización, y la ansiedad amplificada por las redes sociales.
En la Argentina, la percepción fue algo más negativa que el promedio mundial: el 60% sostuvo que los jóvenes no reciben suficiente atención social.
Sin embargo, los propios jóvenes fueron menos críticos que los adultos mayores. Entre los argentinos de 18 a 24 años, el 46% consideró insuficiente el cuidado hacia ese grupo, mientras que entre los mayores de 50 años la cifra ascendió al 70%.
Una mirada crítica sobre los sistemas de protección social
Los resultados evidenciaron que la preocupación por el cuidado y la inclusión de los grupos vulnerables es un fenómeno global, pero en Argentina adquiere una intensidad particular.
En todos los indicadores evaluados, los argentinos expresaron opiniones más negativas que el promedio internacional. La percepción de desatención fue especialmente fuerte hacia las personas mayores, seguida por las personas con discapacidad y los jóvenes.
El informe también mostró que el desafío no se limita a la asistencia, sino que incluye el reconocimiento, la participación social plena y la reducción de prejuicios culturales.
La edad apareció como la variable que más influye en las percepciones, tanto en el mundo como en Argentina. Los adultos mayores expresaron los niveles más altos de preocupación, mientras que los jóvenes presentaron las valoraciones menos críticas.
A su vez, las mujeres tendieron a manifestar opiniones más negativas que los hombres, una diferencia que podría relacionarse con su mayor participación histórica en tareas de cuidado, acompañamiento y sostén familiar o comunitario.
También se detectaron diferencias territoriales dentro del país, donde los habitantes del Gran Buenos Aires mostraron niveles de preocupación más elevados que quienes residen en otras regiones.
En conjunto, los datos plantean que Argentina enfrenta un desafío que va más allá de fortalecer las políticas de cuidado. También aparece la necesidad de construir una sociedad más inclusiva para todas las edades, con mejores sistemas de protección social, mayor acceso a servicios y menos barreras culturales, laborales, digitales e institucionales.

