Gendarmería incineró 470 kilos de cocaína secuestrados en un operativo realizado en Tucumán
La droga había sido incautada durante un control vehicular sobre la Ruta Nacional 157. La investigación continúa y la Justicia Federal busca determinar el alcance de la organización narcocriminal involucrada.
TUCUMÁN.- Gendarmería Nacional Argentina llevó adelante la incineración de 470 kilos de cocaína de máxima pureza, secuestrados durante un importante procedimiento antidrogas realizado el pasado mes de junio en la localidad de Río Seco, al sur de la provincia.
La destrucción del estupefaciente se concretó en un horno especialmente habilitado para este tipo de procedimientos, conforme a la autorización judicial y al protocolo previsto para la eliminación de sustancias ilegales incautadas en causas federales.
El operativo
El cargamento había sido descubierto el 4 de junio, cuando efectivos de Gendarmería realizaban controles sobre la Ruta Nacional 157 y detuvieron la marcha de una Toyota Hilux roja que circulaba desde Famaillá con destino a Atahona.
Durante la inspección, el conductor ofreció respuestas contradictorias sobre la carga que transportaba, situación que despertó las sospechas de los uniformados.
Con la asistencia de un can detector de narcóticos, los gendarmes revisaron la caja del vehículo y encontraron varias bolsas de arpillera ocultas detrás de bidones de combustible. En su interior había 449 paquetes rectangulares que, tras las pruebas de campo, dieron resultado positivo para cocaína.
El pesaje final confirmó el secuestro de 470 kilogramos de cocaína de máxima pureza, uno de los decomisos más importantes registrados en la provincia en los últimos años.
Una modalidad utilizada por organizaciones narco
De acuerdo con los investigadores, los bidones de combustible eran utilizados para intentar disimular el olor de la droga y dificultar la detección por parte de los perros entrenados y de los controles de seguridad, una metodología empleada con frecuencia por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Además, durante la investigación se estableció que el conductor registraba numerosos movimientos migratorios hacia países limítrofes, un dato que reforzó la hipótesis de que integraría una estructura criminal vinculada al tráfico internacional de estupefacientes.
La investigación continúa
Tras el procedimiento, tanto el conductor como la droga quedaron a disposición del Juzgado Federal N.º 1 de Tucumán, en una causa por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
En el marco de la investigación ya fueron procesados los principales involucrados, quienes permanecen con prisión preventiva mientras la Justicia intenta determinar el alcance de la organización y la ruta utilizada para el ingreso y distribución de la droga.
El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz destacó la magnitud del caso al señalar que se trata de “una estructura dedicada al tráfico de importantes cantidades de estupefacientes” y aseguró que la investigación continuará para identificar a todos los integrantes de la organización y establecer el origen y destino del cargamento.
La incineración de la droga representa una de las últimas etapas del proceso judicial respecto del material secuestrado, aunque la causa continúa abierta con el objetivo de avanzar sobre toda la red de narcotráfico presuntamente involucrada.


