Review: Roofman: el increíble ladrón que robaba McDonald’s y terminó escondido en una juguetería
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Review: Roofman: el increíble ladrón que robaba McDonald’s y terminó escondido en una juguetería

La propuesta combina drama, tensión y una dosis de comedia exagerada que por momentos roza lo absurdo. Sin embargo, más allá de sus momentos ligeros, la película mantiene un pulso narrativo constante y termina dejando una sensación amarga, recordando al espectador que detrás de la historia hay hechos reales y consecuencias muy concretas.

Roofman se centra en la figura de Jeffrey Manchester, un exmilitar de Carolina del Norte que, enfrentado a una situación económica desesperada, comienza a utilizar sus conocimientos y habilidades para perpetrar una serie de robos muy peculiares.

Su método era tan singular como eficaz: entrar en restaurantes McDonald’s durante la noche a través del techo, esperar escondido en los baños hasta la apertura del local y después obligar al personal a entregarle el dinero de la caja fuerte. Con este sistema llegó a robar decenas de establecimientos, convirtiéndose en un criminal casi legendario para las autoridades.

La película retrata este periodo con un equilibrio entre tensión y cierta ironía. Manchester no es presentado como un criminal violento, sino como un hombre atrapado por sus propias decisiones, lo que genera momentos que rozan lo cómico, sobre todo cuando la puesta en escena exagera algunos comportamientos para subrayar lo absurdo de la situación.

Según el propio director Derek Cianfrance, la historia es tan peculiar que, si se presentara como ficción pura, parecería poco creíble.

Un relato entre el drama, la comedia y la tensión criminal

Uno de los aspectos más interesantes de Roofman es su capacidad para mezclar tonos. La película mantiene una base dramática muy sólida, especialmente cuando muestra las consecuencias de las decisiones de Manchester y el desgaste psicológico que provoca su vida clandestina.

Sin embargo, también hay espacio para momentos de humor exagerado que ridiculizan ciertas situaciones. Algunos atracos, por ejemplo, se presentan con un tono casi absurdo que resalta lo extraño del modus operandi del protagonista.

Esa mezcla de géneros convierte la historia en una experiencia muy entretenida. La narración avanza con buen ritmo, alternando escenas de tensión con momentos más ligeros que alivian el peso del drama.

Channing Tatum lidera un reparto muy sólido

La interpretación de Channing Tatum es uno de los pilares de la película. El actor construye un personaje complejo que oscila entre la vulnerabilidad, la desesperación y una sorprendente humanidad.

A su lado aparece Kirsten Dunst interpretando a Leigh, una madre soltera con la que Manchester establece una relación durante el periodo en el que permanece escondido. Su presencia aporta una dimensión emocional importante a la historia, mostrando el lado más humano del protagonista.

También destaca Peter Dinklage en el papel de Mitch, el encargado de la tienda Toys R Us donde Manchester se refugia durante varios meses tras escapar de prisión.

Las actuaciones contribuyen a que la película funcione incluso en sus momentos más extravagantes.

Una fuga imposible y un escondite inesperado

Tras ser arrestado y condenado a prisión en noviembre del año 2000, Manchester logra protagonizar una fuga sorprendente. A partir de ese momento comienza uno de los episodios más insólitos de su historia.

Durante seis meses se esconde dentro de una tienda Toys R Us, sobreviviendo entre juguetes y evitando ser descubierto. La película dedica buena parte de su tramo central a explorar este periodo de aislamiento. @mundiario

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