El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, sostuvo en esa oportunidad que el régimen representa “un cambio de paradigma en la administración tributaria”, ya que busca evitar la sobre recaudación mediante retenciones y percepciones superiores al impuesto que finalmente corresponde pagar. Según explicó, el objetivo es reducir la inmovilización de recursos, mejorar la liquidez de las empresas y simplificar el cumplimiento tributario, manteniendo las herramientas de fiscalización sobre los contribuyentes incumplidores.