Polémica entre bikers en Tucumán por una foto de un presunto robo de naranjas: temen que cierren las sendas privadas
Una imagen difundida en redes sociales generó un intenso debate entre ciclistas de montaña y propietarios de fincas. Aunque no existe una denuncia formal, referentes de la actividad advirtieron que este tipo de episodios podría afectar el acceso a caminos privados utilizados por cientos de deportistas.
Una publicación realizada en redes sociales volvió a abrir el debate sobre la convivencia entre los ciclistas de montaña y los propietarios de fincas en Tucumán. La difusión de una fotografía en la que se observa a un biker dentro de una plantación de cítricos, aparentemente guardando naranjas en un bolso, desató una fuerte polémica y despertó preocupación dentro de la comunidad deportiva.
La imagen fue compartida inicialmente junto al mensaje: “Así nos roban las naranjas en la finca; cuando no dejemos pasar más a los bikers, vamos a ser los malos”. Posteriormente, el contenido fue replicado por Miguel Ángel Rojas en el grupo público de Facebook “Amigos del Ciclismo Tucumano”, donde rápidamente generó decenas de comentarios.
Preocupación por el acceso a las sendas
En su publicación, Rojas expresó que una conducta individual podría terminar perjudicando a toda la comunidad de ciclistas.
“Esto nos juega en contra a todos los bikers porque nos cerrarán las sendas y no podremos disfrutar de los caminos privados como lo hacemos ahora”, escribió.
La preocupación radica en que gran parte de los circuitos elegidos para la práctica del mountain bike atraviesan propiedades privadas. En muchos casos, el ingreso es posible gracias a la autorización o la tolerancia de los dueños de las fincas, quienes permiten el paso siempre que se respeten las normas del lugar.
No hay denuncia formal ni pruebas concluyentes
A pesar de la repercusión que tuvo la imagen, hasta el momento no trascendió una denuncia policial o judicial por parte del propietario de la finca.
Tampoco se informó con precisión dónde fue tomada la fotografía, cuándo ocurrió el episodio ni cuánta fruta habría sido extraída. Además, no se conoce la versión del ciclista que aparece en la imagen.
Por ese motivo, la acusación permanece circunscripta al contenido difundido en redes sociales y no puede considerarse comprobada únicamente a partir de la fotografía publicada.
Un conflicto que se repite
El episodio volvió a poner en evidencia un problema que desde hace años preocupa tanto a propietarios rurales como a deportistas.
Las sendas utilizadas para el mountain bike suelen atravesar campos, plantaciones y fincas privadas, por lo que la continuidad de esos recorridos depende, en gran medida, del respeto por las normas de convivencia y del cuidado de la propiedad privada.
Referentes del ciclismo sostienen que acciones como ingresar sin autorización, dejar basura, dañar alambrados, abrir tranqueras o extraer frutos pueden deteriorar la relación con los propietarios y derivar en restricciones para todos los usuarios.
El llamado a la responsabilidad
Tras la viralización del caso, numerosos integrantes de la comunidad biker insistieron en la necesidad de reforzar las buenas prácticas durante los recorridos.
Entre las principales recomendaciones figuran respetar los cultivos, no retirar frutos, cerrar las tranqueras luego de pasar, no provocar daños en la infraestructura rural y solicitar autorización cuando el ingreso así lo requiera.
Para los deportistas, preservar la buena relación con los propietarios resulta clave para garantizar la continuidad de los circuitos que desde hace años forman parte de la actividad recreativa y deportiva en distintos puntos de Tucumán.
Mientras tanto, la polémica continúa en redes sociales, donde el debate gira en torno a la responsabilidad individual y al impacto que determinadas conductas pueden tener sobre toda la comunidad de ciclistas.


