Las primeras pericias forenses indicaron que el fallecimiento habría ocurrido poco tiempo antes del hallazgo, mientras que los investigadores continúan trabajando para esclarecer lo sucedido, sin descartar ninguna hipótesis.

En paralelo, familiares de la joven manifestaron dudas sobre algunas interpretaciones iniciales. En declaraciones a medios locales, una tía cuestionó la lectura de las imágenes analizadas por la Policía, al señalar que no coinciden con la percepción de su entorno cercano.

La adolescente había vivido en San Javier, en el valle de Traslasierra, y luego se radicó en Uruguay. Quienes la conocían la describieron como una persona reservada y tranquila, lo que profundizó la conmoción tras conocerse la noticia.

El caso continúa bajo investigación por parte de las autoridades uruguayas.