Axel Kicillof se mostró en la marcha de San Cayetano y lanzó duras críticas al rumbo económico del Gobierno
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó esta mañana a las manifestaciones por la festividad de San Cayetano en el barrio porteño de Liniers, punto de partida de la tradicional peregrinación impulsada por sectores religiosos, movimientos sociales y centrales sindicales.
Durante su recorrido por las inmediaciones del santuario, el mandatario provincial dejó definiciones de fuerte impacto político, apuntando contra el programa económico de la Casa Rosada. “No venimos a tener ningún protagonismo, es un día de fe, la idea no es partidizar, vengo a acompañar a un pueblo que está sufriendo”, sostuvo en rueda de prensa al justificar su presencia en el lugar.
En su diagnóstico sobre la coyuntura social, Kicillof afirmó que la pérdida de poder adquisitivo golpea de lleno a las familias y que “los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas”. Asimismo, cuestionó las iniciativas de desregulación y las discusiones legislativas impulsadas por la administración nacional respecto de la propiedad privada y la Ley de Tierras, señalando que el Ejecutivo “quiere anotarse triunfos” pero conduce al país hacia “un callejón sin salida”.
Por otra parte, el jefe del Estado provincial condenó los operativos de seguridad desplegados durante las protestas de la jornada previa en el centro porteño, calificando de “lamentable” el accionar de las fuerzas policiales ante manifestaciones pacíficas. Su reaparición pública en la jornada de San Cayetano reafirma su perfil como uno de los principales referentes opositores en el mapa político nacional.

