Ciclogénesis y “Niño Godzilla”: cómo preparar el auto y la casa antes de que llegue el temporal
Las tormentas intensas pueden provocar granizo, inundaciones, caída de árboles y daños en vehículos y viviendas
En las viviendas, la prevención también comienza antes de la tormenta. Limpiar canaletas y desagües, asegurar objetos ubicados en balcones, revisar techos y chapas y retirar ramas que puedan representar un peligro son algunas de las tareas recomendadas.
Además, resulta conveniente proteger documentación y objetos de valor que puedan verse afectados por filtraciones o ingreso de agua.
Qué hacer después de la tormenta si hubo daños
Una vez que pasó el temporal, el primer paso es verificar que no existan riesgos para las personas, especialmente por cables caídos, estructuras inestables o instalaciones eléctricas afectadas.
Si hubo daños en el vehículo o la vivienda, se recomienda tomar fotografías y videos antes de mover elementos o comenzar reparaciones. También es importante conservar, cuando sea posible, los objetos dañados y reunir la documentación relacionada con el siniestro.
La denuncia ante la compañía de seguros debe realizarse dentro de los plazos establecidos en la póliza. Antes de iniciar reparaciones importantes, es aconsejable consultar con la aseguradora para facilitar la inspección y evaluación de los daños.
“Uno de los errores más frecuentes es comenzar a reparar inmediatamente o mover el vehículo sin registrar previamente los daños. Contar con fotografías, documentación y una denuncia realizada a tiempo facilita el proceso de evaluación”, explica Rodríguez.
Qué revisar de la cobertura del seguro
Los temporales también ponen en evidencia la importancia de conocer qué contempla realmente cada póliza. La cobertura puede variar según el contrato y el tipo de seguro, por lo que es necesario revisar las condiciones, exclusiones y franquicias.
Los especialistas recomiendan prestar especial atención a los daños provocados por granizo, caída de árboles, inundaciones o desprendimiento de objetos, ya que no todas las coberturas contemplan necesariamente estas situaciones de la misma manera.
Revisar la póliza antes de que ocurra un fenómeno meteorológico permite conocer de antemano qué situaciones están cubiertas y cómo debe realizarse un eventual reclamo.
Ante la posibilidad de nuevos temporales, la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir riesgos. Preparar la vivienda, elegir correctamente dónde estacionar el vehículo y saber cómo actuar durante y después de una tormenta puede evitar daños mayores y facilitar la resolución de un siniestro.

