Kicillof, Massa y Máximo Kirchner se reunieron para una definición electoral clave
Una sorpresiva cumbre peronista se desarrolló ayer en la Ciudad de Buenos Aires, en el hotel Emperador, ubicado sobre la Avenida Libertador, y duró cerca de cinco horas Ahora la intención es articular un trabajo unificado para juntar voluntades en otros sectores de la oposición y plantar la resistencia a la avanzada libertaria. Para el PJ las Primarias valen oro, sobre todo en un momento donde la capacidad de lograr acuerdos es muy limitada. La reunión puede convertirse en el primer mojón de la unidad peronista. El camino por recorrer es largo y las diferencias son muchas, pero que los principales dirigentes del peronismo se hayan sentado en la misma mesa a discutir una postura común es un paso adelante. Un movimiento clave para una fuerza política agrieta, absorbida por la desconfianza, pero que empieza a advertir que deben tejer un criterio uniforme en algunos temas para fortalecerse frente al gobierno libertario.

