Tragedia en la Isla de Pascua: un argentino de 40 años murió ahogado mientras practicaba surf
13 de agosto 2026 – 20:35
Gonzalo Balado, de 40 años y oriundo de Mar del Plata, falleció tras perder el conocimiento mientras se encontraba en el mar en Rapa Nui. Era conocido por la comunidad local como “El Che” o “Gonchi” y había construido allí su vida junto a su pareja.
Si bien los servicios de emergencia se movilizaron hacia el lugar tras recibir el alerta, el deportista ya había sido llevado al centro médico. Allí, los profesionales de guardia realizaron maniobras de RCP durante casi 45 minutos, pero no lograron revertir el cuadro y Balado murió.
De acuerdo con las primeras pericias, el hombre murió por asfixia por sumersión luego de perder el conocimiento mientras se encontraba en el agua. Desde la Autoridad Marítima señalaron que, al momento del incidente, las condiciones del mar eran normales y no había avisos vigentes por marejadas ni fenómenos climáticos adversos en la zona.
El caso quedó bajo investigación de las autoridades locales para determinar las circunstancias exactas en las que se produjo la descompensación que terminó con la vida del turista argentino.
Quién era Gonzalo Balado, el surfista argentino que murió ahogado en la Isla de Pascua
Para la comunidad local de Rapa Nui, Gonzalo Balado no era un visitante más. Era conocido como “El Che” o simplemente “Gonchi”, un marplatense que tiempo atrás decidió echar raíces en el corazón del Pacífico.
En la isla logró consolidar su proyecto de vida junto a su compañera, Yamileth Pasmiño, con quien compartía su vida cotidiana y la gestión de un pequeño establecimiento gastronómico.
Más allá de su trabajo, el océano era su gran pasión. Balado era reconocido dentro de la comunidad surfista por su destreza y experiencia frente a las grandes marejadas. Cada momento libre de su rutina se convertía en una oportunidad para adentrarse en el mar y enfrentar las imponentes olas del litoral insular.
Esa pasión por el surf fue parte central de su vida y lo acompañó hasta sus últimos minutos, cuando sufrió la descompensación que desencadenó la tragedia.

