El antes y el después de la riada en Nepal que dejó más de cien muertos y casi un millar de desaparecidos
Las fuertes lluvias de los últimos días y un movimiento de tierra provocaron en la mañana de este miércoles en el norte de Nepal una riada que arrasó con pueblos, edificios y puentes completos para generar un cambio repentino en la geografía del lugar, además de provocar la muerte de más de 160 personas, heridas a varias centenas y dejar unos 800 desaparecidos.
El fenómeno ocurrido en el río Bhote Koshi, en la zona de montaña, fronteriza entre Nepal y el Tíbet chino, sacó de su cauce a las aguas y esa modificación del terreno quedó plasmada en una serie de imágenes satelitales.
La brutal avalancha, seguida de una inundación y la expansión del lodo sobre distintas ciudades, era analizada por las autoridades de Nepal, en especial por el Ejército que coordinaba aún esta noche los operativos de seguridad y rescate de personas.
El impacto de las fotos satelitales mostraba a primera vista la crecida de las aguas que hasta el domingo se mantenían dentro de su cauce natural, en una zona de frondosa vegetación entre las montañas del norte del país asiático.
Pero ese formato cambiaría tan solo dos días después por la bajada de una descontrolada masa de agua y barro que terminó por arrasar las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi.
Para las autoridades nepalís un terremoto ocurrido durante la mañana de este miércoles generó el deslizamiento de tierra que confluyó en el deslave con la crecida de los ríos y riachos de montaña.
De hecho, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a las 08:52 hora local un sismo de magnitud 4,4 en la zona del Tibet cerca de la frontera con Nepal, a una profundidad de 10 kilómetros y con epicentro a unos 77 kilómetros al nor-noroeste de la localidad nepalí de Kodari.
Media hora después se produjo la riada que arrasó con todo lo que encontró a su paso: puentes, edificios, casas, autos, árboles y personas.
Ante ello, el gobierno declaró el “estado de desastre” en la zona y tuvo que implementar diversos operativos de seguridad y rescate por la gran cantidad de caminos colapsados y personas que quedaron aisladas en los restos de sus viviendas.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) informó que tras confirmar la muerte de 160 personas seguían con la búsqueda de 384 turistas, 291 extranjeros y 93 nepalíes, además de 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos.
La embajada argentina en la India reportó temprano que no había ciudadanos argentinos entre las personas buscadas.

