Atribuyen un mandato divino para resistir un desalojo en Flores: “Este templo nos fue prometido por Dios”
La ejecución de una orden judicial de desalojo en el barrio porteño de Flores derivó en un escenario de alta conflictividad, luego de que un rabino junto a una treintena de fieles decidieran atrincherarse en las instalaciones de una sinagoga y cortar el tránsito en la vía pública para evitar la toma de posesión del inmueble.
Frente a la llegada de las autoridades judiciales y el despliegue de las fuerzas policiales, los ocupantes rechazaron el fallo argumentando razones de índole espiritual y patrimonial. “No nos van a desalojar, este templo nos fue prometido por Dios”, afirmaron los religiosos al sostener su postura de no abandonar el edificio, cuya titularidad se halla envuelta en un complejo litigio por la venta del terreno a desarrolladores inmobiliarios.
El hecho desató un amplio debate en el ámbito público acerca del alcance y la aplicación efectiva de los mecanismos de desalojo previstos por el marco legal, en el marco de la exigencia ciudadana por un cumplimiento irrestricto de las leyes de propiedad privada sin distinciones ni excepciones.


