Hallaron caballos muertos con extrañas mutilaciones en un campo chubutense
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Hallaron caballos muertos con extrañas mutilaciones en un campo chubutense

Tres yeguas y dos caballos fueron encontrados con lesiones y ausencia de tejidos blandos, sin rastros visibles de sangre ni señales compatibles con ataques de pumas o zorros.

Un extraño hallazgo ocurrido en un establecimiento rural ubicado a pocos kilómetros de Río Mayo generó preocupación y desconcierto entre trabajadores de campo de la zona. Cinco caballos —tres yeguas y dos caballos— fueron encontrados muertos con características poco habituales: ausencia de ojos, lengua, orejas y tejidos blandos, además de zonas que, según el propietario de los animales, presentaban un aspecto similar a una quemadura.

El caso fue relatado por Francisco, trabajador rural y conocedor de la actividad de campo, en diálogo con Luis Oliva, de Radio Nacional Río Mayo, quien compartió su testimonio luego de registrar fotografías y videos de los animales.

Francisco contó que inicialmente encontró uno de los animales muertos y pensó que se trataba de una muerte natural. Sin embargo, al observarlo con mayor detenimiento descubrió que le faltaba un ojo. A partir de allí comenzó a recorrer el sector y encontró otros ejemplares en condiciones similares. 

“Yo me quedé sorprendido. Cuando voy al campo veo un animal muerto, pensé que había muerto por la nieve o porque no podía comer pasto, pero había pasto, había agua”, relató.

Según explicó, en total encontró cinco animales muertos, tres yeguas y dos caballos, todos de gran tamaño. En algunos casos presentaban mutilaciones en distintas partes del cuerpo, particularmente en zonas de tejido blando. 

“A los caballos realmente les faltaba solamente el ojo. A la yegua madre le faltaba la parte íntima, la oreja, la lengua y la parte del cogote, el tejido, los más blandos. Eso no quedó nada”, detalló.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la ausencia de sangre alrededor de los animales. Francisco aseguró que no observó manchas en el suelo ni rastros que pudieran indicar una muerte producto del ataque de un depredador. “No hay sangre. Si no, la sangre queda derramada en el piso o manchada, y sangre no hay nada. Están como chupados“, sostuvo.

También señaló que tampoco encontró señales de la presencia de animales carroñeros. “Cuando muere un caballo pasan tres o cuatro días y empieza a largar olor, se arriman los caranchos, los piches y los peludos, que son los primeros que van a comer eso. Y no hay nada de eso. No hay caranchos ni peludos alrededor”, afirmó.

Una imagen que llamó especialmente la atención

Francisco describió algunas de las lesiones como similares a las que podría producir una quemadura. “Es como que lo han quemado. Cuando marcan un caballo queda la marca quemada, bueno, así”, explicó.

En uno de los animales, según su relato, el ojo tenía un aspecto blanquecino y el sector afectado parecía haber quedado completamente limpio de tejido. “Es como si hubieran pasado un láser”, describió.

El trabajador rural remarcó que conoce las consecuencias que puede dejar el ataque de un puma y aseguró que las características observadas en estos animales no coinciden con ese tipo de depredación. “Muchos dirán el puma o el zorro, pero el puma no hace esas cosas. Yo lo he visto con mis propios ojos, cómo un puma mata a una yegua o a un guanaco”, señaló.

Cinco animales y otros casos en la zona

El trabajador explicó que en el potrero había ocho caballos y que tres murieron, mientras los otros cinco permanecieron con vida. “Si hubiera sido un pasto malo o el agua, habría muerto el otro también. En el potrero tenía ocho caballos, tres murieron y los otros cinco se salvaron“, sostuvo.

Además, contó que uno de los caballos que permanece con vida se encontraba particularmente asustado.

A partir de la publicación de fotografías y videos en redes sociales, Francisco comenzó a recibir mensajes de otras personas vinculadas al ámbito rural que aseguraron haber encontrado animales en condiciones similares. 

“Un muchacho de un campo cerca de Lago Blanco me dijo que encontró lo mismo. Pensó que era el zorro o el puma. Encontró cantidad de animales muertos, sin lengua, sin la oreja, sin la parte íntima, igual que los animales que encontré yo”, contó.

También mencionó testimonios provenientes de Santa Cruz y otras zonas de la Patagonia, aunque aclaró que muchas personas del campo prefieren no contar públicamente este tipo de situaciones. “Hay gente del campo que no se anima a hablar o decir qué le pasó. Te quedás con eso y es feo quedarse con eso hasta el día de hoy, porque vamos a quedar siempre toda la vida con que un animal quedó así y no vamos a saber en realidad qué fue lo que pasó”, expresó.

Buscan una explicación

Francisco aseguró que consultó el caso de manera informal con personas vinculadas a la veterinaria y que espera poder obtener una explicación científica sobre las lesiones observadas en los animales. “Me dijo que esas cosas acá nunca las había visto”, relató sobre una de las consultas realizadas.

Por el momento, el caso permanece como un interrogante para quienes trabajan en la zona. “Es una cosa que te deja sorprendido. Yo me quedé sorprendido primero, pero después cuando empecé a encontrar más animales, ahí hice un video, saqué fotos y empecé a averiguar”, concluyó Francisco.

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