“Runner”: la nueva película de Gal Gadot golpeada por una ola de malas críticas y fuerte controversia

Lo que prometía ser una de las grandes cartas de presentación de Gal Gadot en el cine de acción contemporáneo terminó convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para la producción y los estudios involucrados. Runner, la nueva película liderada por la actriz israelí, fue recibida con un abrumador consenso negativo por parte de la crítica cinematográfica internacional y una oleada de controversia en plataformas digitales.
Los principales portales especializados destructuraron el largometraje, señalando una trama plagada de clichés, fallas en la dirección de secuencias de combate y un desarrollo de personajes superficial. Varios críticos remarcaron que la interpretación de Gadot carece de la fuerza dramática necesaria para sostener un relato de supervivencia e intriga, tildando al producto final como una entrega “olvidable y genérica”.
Sumado al flojo desempeño narrativo, Runner quedó atrapada en el centro de disputas ideológicas y geopolíticas. Diversos colectivos y usuarios en redes sociales promovieron boicots contra el estreno debido a las reiteradas posturas políticas de la actriz en el contexto internacional, impactando de lleno en la concurrencia a las salas de cine y alimentando una conversación digital sumamente negativa alrededor de la figura de la estrella de Hollywood.


