Europa prohibirá las redes sociales hasta los 14 años y las controlará hasta los 16
Un alto funcionario europeo comentaba hace meses a Clarín que dentro de unos años permitir a los niños usar las redes sociales parecerá tan raro como si ahora les permitiéramos fumar o beber alcohol. Sin usar ese argumento en público, pero con él en mente, la Comisión Europea presentará este jueves su nueva ‘EU Kids Act’ (Ley Europea de la Infancia en los papeles en español) que establecerá a nivel europeo restricciones y prohibiciones de uso de redes sociales en función de la edad del usuario.
Los niños y niñas de 12 años o menos no podrán acceder ni a redes sociales ni a plataformas de intercambio de videos ni chatbots de aplicaciones de inteligencia artificial. De los 13 a los 15 podrán hacerlo bajo supervisión y control de sus padres o tutores. Las plataformas tendrán que crear mecanismos reales y eficientes de control de acceso por edad.
El lanzamiento de esta propuesta supone un cambio importante en la estrategia de la Comisión Europea hasta hace muy poco. Bruselas siempre ha defendido enfoques voluntarios, pero la presión de los gobiernos en los últimos meses ha llegado a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, a dar un paso atrás y aceptar las restricciones.
La Comisión Europea, contraria al principio a estas prohibiciones, llevaba meses viendo como muchos países del bloque estaban lanzando sus propias iniciativas. Austria, Dinamarca, España, Francia y Grecia ya tienen leyes en proceso para restringir el acceso a la redes sociales a los mejores de 16, 15 ó 14 años, según los casos.
La propuesta será presentada el jueves por la vicepresidenta de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, aunque se espera que este miércoles la presidenta del brazo ejecutivo de la UE, Úrsula Von der Leyen, dé algunos detalles en el discurso con el que arranca el curso político en Bruselas.
La idea de la Comisión Europea es que las restricciones se apliquen a las redes sociales, plataformas de intercambio de videos, juegos online y herramientas de inteligencia artificial, excluyendo de la prohibición las herramientas educativas.
Bruselas plantea dos tipos de restricciones. Para quienes tengan 13 y 14 años no habría una prohibición absoluta, pues podrían tener cuentas en redes sociales, pero estas tendrían limitaciones y sólo podrían activarse con control de padres o tutores. Las plataformas deberán tener mecanismos eficientes para filtrar a ese grupo de usuarios, a los que por ejemplo se limitaría la capacidad de tener contacto en redes con desconocidos, como a los desconocidos de tener contacto con ellos. También tendría limitado el tiempo de pantalla. Al cumplir los 15 años los adolescentes ya podrían tener sus cuentas como un adulto.
Para los niños de 12 o menos años podría haber cuentas en redes sociales, pero estas deberían ser abiertas y controladas completamente por sus padres o tutores. Esas franjas de edad podrían cambiar antes de que se presentara la propuesta porque los gobiernos tiran en direcciones diferentes. Algunos quieren llevar las limitaciones hasta los 16 años y otros bajarlas hasta los 14 años. París quiere fijar en 15 años la edad en la que un joven puede acceder a redes como un adulto. Esa misma edad aparece en los planes de Dinamarca, Grecia, Chipre e Italia. Austria cree que con 14 es suficiente. España, y fuera de la UE Noruega y Reino Unido, apuestan por los 16 años.
En todos los casos, las empresas que ofrezcan servicios de redes sociales, chatbots de inteligencia artificial o intercambio de videos deberán tener operativos sistemas que sepan identificar por edad. La Comisión Europea pondría en marcha un sistema de supervisión que deberían pagar las empresas y que centralizarían en la propia Comisión la supervisión de empresas y servicios de mayor riesgo. Los reguladores nacionales se encargarían de empresas y servicios más pequeños.
La propuesta de regulación incluye que las plataformas eviten usar diseños adictivos y las obligará a tener a mano de los menores herramientas sencillas para denunciar contenidos dañinos.
En el último Eurobarómetro (sondeos del Parlamento Europeo), del pasado julio, se preguntó por este asunto: casi dos tercios de los europeos quieren reglas que limiten por edad el acceso a redes sociales, el 71% dice estar preocupado por el ciberacoso y el 70% por la explotación sexual online.

