A 50 años de La Noche de los Lápices, la UNLP homenajeó a los sobrevivientes con el Doctorado Honoris Causa
9 Minutos de Lectura

A 50 años de La Noche de los Lápices, la UNLP homenajeó a los sobrevivientes con el Doctorado Honoris Causa

A 50 años de La Noche de los Lápices, la UNLP homenajeó a los sobrevivientes con el Doctorado Honoris CausaEmilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz recibieron el máximo reconocimiento académico de la Universidad Nacional de La Plata

A 50 años de los hechos conocidos como La Noche de los Lápices, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) realizó un acto de homenaje en el que entregó el Doctorado Honoris Causa a los sobrevivientes Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz.

La distinción también alcanzó a familiares de los estudiantes detenidos-desaparecidos Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio De Acha, Horacio Ungaro, Daniel Alberto Racero, Víctor Treviño y María Clara Ciocchini. La propia UNLP había anunciado el reconocimiento como parte de las actividades por el 50° aniversario. UUNLP » Universidad Nacional de la Plata

La ceremonia se desarrolló en el marco del aniversario de uno de los episodios más emblemáticos de la represión contra estudiantes secundarios de La Plata durante la última dictadura militar.
Un reconocimiento a medio siglo de los secuestros

La Noche de los Lápices refiere a una serie de secuestros de estudiantes secundarios ocurridos durante septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata. Diez jóvenes fueron víctimas de esos operativos represivos y seis de ellos permanecen desaparecidos. UUBA Universidad de Buenos Aires+1

Los estudiantes tenían entre 14 y 18 años y varios participaban de organizaciones estudiantiles y de reclamos vinculados con los derechos de los alumnos. La persecución se produjo en el contexto del terrorismo de Estado instaurado tras el golpe militar de marzo de 1976.

La UNLP destacó que el reconocimiento busca poner en valor las trayectorias de los estudiantes y su compromiso con los derechos estudiantiles, la educación pública y la construcción democrática. UUNLP » Universidad Nacional de la Plata
Los sobrevivientes reconocidos

Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz fueron los tres sobrevivientes distinguidos durante la ceremonia.

Moler era estudiante del Bachillerato de Bellas Artes de la UNLP cuando fue secuestrada en septiembre de 1976. Permaneció detenida durante la dictadura y posteriormente desarrolló una trayectoria académica y profesional.

Calotti también fue víctima de la represión y estuvo detenido en distintos centros clandestinos y establecimientos penitenciarios. Luego del exilio y de su regreso a la Argentina, continuó con su vida y su trayectoria profesional.

Pablo Díaz fue otro de los sobrevivientes de aquellos operativos y posteriormente se convirtió en uno de los principales testimonios sobre lo ocurrido. Su declaración fue incorporada al proceso judicial contra los responsables de la represión y, con el paso de los años, participó de numerosas actividades destinadas a transmitir aquella historia a estudiantes.
El guardapolvo de Horacio Ungaro

Uno de los momentos más significativos del acto estuvo protagonizado por Marta Ungaro, hermana de Horacio Ungaro, uno de los estudiantes que permanece desaparecido.

Ungaro subió al escenario llevando el guardapolvo que utilizaba su hermano. En la espalda tenía un dibujo incompleto de “Guernica”, la célebre obra de Pablo Picasso.

Con el guardapolvo en alto, reclamó por la memoria, la verdad y la justicia y volvió a poner en escena una de las principales demandas de los familiares de los desaparecidos: conocer qué ocurrió con los jóvenes secuestrados y cuál fue su destino final.
La memoria y el desafío de las nuevas generaciones

Uno de los ejes del homenaje estuvo relacionado con la transmisión de la historia a las generaciones que no vivieron la dictadura.

Emilce Moler planteó que las ausencias físicas de quienes fueron desaparecidos son irreparables, pero que la construcción de la memoria constituye una responsabilidad colectiva.

En distintas actividades públicas, la sobreviviente también ha señalado la importancia de que los jóvenes puedan comprender el contexto histórico en el que ocurrieron los secuestros y las consecuencias que tuvo el terrorismo de Estado sobre la sociedad argentina.

La UNLP viene desarrollando actividades educativas y de memoria vinculadas con el aniversario. Entre ellas se incluyeron charlas, talleres y propuestas organizadas por sus colegios y espacios institucionales. BBachillerato de Bellas Artes UNLP
Pablo Díaz y el vínculo con los estudiantes actuales

Pablo Díaz, quien participa habitualmente de charlas en escuelas, también se refirió a la manera en que los adolescentes actuales se acercan a la historia de La Noche de los Lápices.

Su experiencia como sobreviviente le permitió convertirse en un testigo directo de aquellos acontecimientos y, al mismo tiempo, en uno de los referentes utilizados para transmitir esa historia a las nuevas generaciones.

El desafío, según planteó durante el homenaje, consiste en encontrar nuevas formas de acercar un episodio ocurrido hace medio siglo a jóvenes que nacieron varias décadas después de los hechos.

En ese proceso, las historias personales, los vínculos afectivos y los proyectos de vida de los estudiantes desaparecidos adquieren un papel central para comprender que detrás de las cifras había adolescentes con familias, amistades, estudios, expectativas y proyectos.
La justicia llegó décadas después

El reconocimiento de la UNLP se produce después de un largo proceso judicial relacionado con los crímenes cometidos durante la última dictadura.

En 2024, una causa vinculada con el denominado Circuito Camps derivó en condenas a prisión perpetua para represores por crímenes de lesa humanidad. El proceso abarcó a cientos de víctimas y permitió avanzar en la determinación de responsabilidades por distintos hechos de la represión clandestina. EEl País

Sin embargo, el destino final de los estudiantes que permanecen desaparecidos continúa sin esclarecerse.

La ausencia de información sobre ellos mantiene vigente el reclamo de sus familiares y forma parte de las demandas históricas relacionadas con la memoria, la verdad y la justicia.
Proyectos de vida interrumpidos

La historia de los sobrevivientes también muestra las consecuencias que la represión tuvo sobre las trayectorias personales de quienes fueron secuestrados.

Moler, por ejemplo, debió reconstruir su vida después de la detención y desarrolló posteriormente una trayectoria académica y profesional lejos de aquellos proyectos que había imaginado durante su adolescencia.

Calotti atravesó el exilio y también tuvo que reconstruir su vida después de recuperar la libertad.

La violencia estatal no solamente produjo desapariciones y asesinatos: también interrumpió estudios, vínculos familiares, carreras profesionales y proyectos personales de jóvenes que tenían entre 14 y 18 años.
Un homenaje con una fuerte dimensión simbólica

Para la Universidad Nacional de La Plata, el reconocimiento adquiere una dimensión particular porque varios de los estudiantes víctimas de la represión pertenecían a sus colegios.

La institución ha mantenido durante décadas distintas políticas de memoria y homenaje vinculadas con La Noche de los Lápices. En 2016, por ejemplo, al cumplirse 40 años de los hechos, la comunidad universitaria realizó diferentes actividades y reconocimientos a las víctimas. UUNLP » Universidad Nacional de la Plata

En 2026, el aniversario número 50 volvió a ocupar un lugar central en la agenda institucional.

El acto de entrega del Doctorado Honoris Causa se convirtió así en una instancia de reconocimiento académico y, al mismo tiempo, en un espacio para recuperar las historias de los estudiantes que fueron víctimas del terrorismo de Estado.
Medio siglo después

Cincuenta años después de aquellos secuestros, la historia de La Noche de los Lápices continúa formando parte de la memoria colectiva argentina.

La entrega del Doctorado Honoris Causa a Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz y el reconocimiento a los familiares de los estudiantes desaparecidos constituyeron un nuevo homenaje institucional.

La ceremonia también volvió a plantear uno de los principales desafíos del presente: cómo transmitir a las nuevas generaciones una historia ocurrida medio siglo atrás sin perder de vista las experiencias concretas de quienes la protagonizaron.

En La Plata, donde ocurrieron los secuestros, la conmemoración volvió a poner en el centro los nombres, las historias y los proyectos de aquellos estudiantes. Para sus familiares y sobrevivientes, el paso del tiempo no elimina las ausencias y mantiene vigente la búsqueda de verdad, memoria y justicia.

A 50 años de La Noche de los Lápices, la UNLP homenajeó a los sobrevivientes con el Doctorado Honoris Causa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor