El dengue vuelve a estar bajo la lupa en Tucumán: el calor y las lluvias podrían adelantar la temporada
El Siprosa monitorea el escenario climático y pide reforzar la prevención
La llegada de la primavera encuentra a Tucumán bajo vigilancia sanitaria por las condiciones que podrían favorecer la aparición y reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
El Sistema Provincial de Salud (Siprosa) advirtió que las temperaturas previstas para las próximas semanas, acompañadas por un período de lluvias frecuentes, podrían generar un escenario diferente al habitual y adelantar las condiciones favorables para la presencia del vector.
Aunque actualmente no se registra una circulación viral sostenida en la provincia, desde el área sanitaria remarcaron que el contexto requiere mantener las medidas preventivas y el monitoreo epidemiológico.
Un comienzo de primavera con temperaturas elevadas
Uno de los aspectos que genera atención entre los especialistas es la posibilidad de que octubre presente registros térmicos superiores a los habituales para esta etapa del año.
El secretario ejecutivo médico del Siprosa, Miguel Ferre Contreras, explicó que el calor puede extender el período en el que el Aedes aegypti encuentra condiciones adecuadas para completar su ciclo biológico.
El escenario podría verse reforzado por las precipitaciones previstas. Cuando las lluvias dejan agua acumulada en recipientes u objetos ubicados en los hogares, se multiplican los posibles lugares de reproducción del mosquito.
Por ese motivo, las autoridades consideran fundamental anticiparse a la temporada y sostener las tareas de prevención antes de que aparezca una eventual circulación viral.
La situación regional será clave
El comportamiento del dengue en Tucumán también estará condicionado por lo que suceda fuera de la provincia.
Entre los factores que serán observados se encuentra la evolución epidemiológica en Brasil, Bolivia y Paraguay, además de la situación en provincias cercanas como Salta y Jujuy.
El movimiento de personas también forma parte del escenario a seguir, especialmente durante períodos de mayor circulación turística. Los casos provenientes de otras zonas pueden convertirse en un punto de inicio para la transmisión local si coinciden con la presencia del mosquito vector.
Por este motivo, desde el sistema sanitario evitaron anticipar cómo será la próxima temporada y remarcaron que su evolución dependerá de la combinación de distintos factores.
Eliminar criaderos, una medida que depende de cada hogar
Frente a las variables climáticas, las autoridades ponen especial énfasis en aquellas acciones que sí pueden realizarse desde las viviendas.
El descacharrado consiste en retirar o acondicionar elementos que puedan acumular agua, especialmente en patios, fondos, jardines, balcones y terrazas.
Botellas, baldes, recipientes, juguetes, neumáticos y otros objetos expuestos a las lluvias pueden convertirse en potenciales criaderos si retienen agua durante varios días.
La recomendación sanitaria es revisar periódicamente estos espacios y actuar después de las precipitaciones para evitar que queden reservorios disponibles para el mosquito.
La provincia realizó trabajos durante el invierno
La estrategia de prevención no comenzó con la llegada de la primavera. Durante el invierno, el sistema sanitario llevó adelante acciones focalizadas en sectores que históricamente presentaron una mayor incidencia de dengue.
El objetivo de estas intervenciones fue reducir la presencia del vector y preparar a la provincia para el período de mayor actividad del mosquito.
Las tareas forman parte de una estrategia que combina vigilancia epidemiológica, control del vector y participación de la comunidad.
Qué se sabe sobre la duración de la protección de la vacuna
Otro de los datos destacados por las autoridades sanitarias está relacionado con la vacunación contra el dengue.
Según explicó Ferre Contreras, la evidencia científica disponible indica que las personas que completaron el esquema pueden mantener anticuerpos protectores durante un período de hasta siete años.
Esta información amplía las primeras estimaciones realizadas sobre la duración de la respuesta inmunológica, que inicialmente se ubicaban aproximadamente entre cuatro y cuatro años y medio.
La vacunación se incorpora así al conjunto de herramientas disponibles para reducir el impacto de la enfermedad, junto con las medidas destinadas a controlar la presencia del mosquito.
El escenario para los próximos meses
Con el inicio de la primavera, Tucumán afronta un período en el que las condiciones ambientales podrían favorecer una mayor presencia del Aedes aegypti.
La ausencia actual de circulación viral sostenida no elimina la necesidad de mantener la vigilancia, especialmente ante un escenario climático que podría modificar los tiempos habituales de la temporada.
Por ahora, las autoridades sanitarias mantienen el seguimiento de las condiciones meteorológicas y epidemiológicas, mientras insisten en una medida concreta para la población: evitar que el agua quede acumulada en los hogares y reducir así los espacios donde el mosquito puede reproducirse.


