Los motivos por los cuales Martín Llaryora evitó la foto con Javier Milei en París y envió a la vicegobernadora

El escenario político cordobés sumó un nuevo capítulo de posicionamiento institucional luego de que el gobernador Martín Llaryora decidiera no viajar a la ciudad de París para participar de la “Argentina Week”, el foro de negocios encabezado por el presidente Javier Milei junto a una nutrida comitiva de mandatarios provinciales.
La determinación de Llaryora representó un giro de último momento. A fin de garantizar la representación institucional de la provincia en las rondas de inversión internacional —centradas en el acuerdo Mercosur-Unión Europea y proyectos de la industria automotriz como Stellantis-Renault—, el gobernador encomendó la conducción de la delegación oficial a la vicegobernadora Myrian Prunotto.
Detrás de la cancelación de la agenda europea del mandatario convergen motivos de índole táctica y electoral. En el plano político, Llaryora prefirió preservar un perfil independiente y evitar la foto de alineamiento junto a Milei en el exterior. Paralelamente, en la órbita doméstica, el esquema de gestión del Centro Cívico exige no desacelerar el ritmo de anuncios, obras y presencia territorial en los municipios del interior de Córdoba.
El movimiento ratifica la estrategia del Ejecutivo provincial de mantener puentes institucionales abiertos con la Administración Central para gestiones económicas, pero marcando distancia en el plano simbólico y reforzando la narrativa de un modelo autónomo centrado en los intereses de la provincia.

