Israel define su futuro político en una elección clave para Netanyahu
Israel vota hoy en una elección crucial. Benjamin Netanyahu busca su supervivencia política frente a Gadi Eisenkot en un escenario de alta fragmentación y tensión regional.
Aproximadamente 7,3 millones de israelíes están habilitados para votar este martes en unas elecciones legislativas decisivas, donde el actual primer ministro Benjamin Netanyahu busca su supervivencia política frente al centrista Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor.
La contienda se desarrolla bajo un sistema de representación proporcional donde los ciudadanos votan por listas de partidos y no por candidatos individuales. Para acceder a la Knesset, el parlamento de 120 miembros, las formaciones deben superar el umbral del 3,25% de los votos. En esta jornada, se estima que entre 11 y 13 partidos lograrán representación, en un escenario marcado por una profunda fragmentación social y política que complica la formación de una mayoría clara de 61 escaños.
La batalla por el liderazgo
Las encuestas muestran un panorama incierto. Mientras el Canal 12 sitúa a Eisenkot con una leve ventaja de 23 escaños frente a los 21 del Likud, otros sondeos como los del Canal 14 favorecen a Netanyahu con 30 escaños. El primer ministro, que acumula casi 19 años en el poder, enfrenta además una orden de arresto internacional de la CPI y un juicio por corrupción, factores que han quedado relegados ante el debate sobre la seguridad nacional y el costo de vida.

Traslado de urnas.
El clima de tensión política
La retórica ha sido intensa durante la campaña. Eisenkot no dudó en arremeter contra el mandatario al señalar que “no es apto para permanecer en el cargo, difunde odio, miedo y presenta a sus rivales como enemigos de Israel”, según declaraciones recogidas por la cadena pública Kan. Por su parte, Netanyahu ha apelado a la lealtad de sus bases, afirmando que lo que está en juego es “la supervivencia del Estado judío, y para garantizarla, deben votar por la persona que hará el trabajo”.
Influencia internacional y participación
El escenario externo también juega un rol, con el respaldo explícito de Donald Trump hacia Netanyahu, mientras que desde Irán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, restó importancia al resultado al calificar la conducta de Israel como una fuente de “violencia y masacre”. En el plano interno, la participación de la población árabe, que representa el 20% del padrón, se perfila como un factor determinante que podría inclinar la balanza hacia un gobierno de unidad o forzar nuevas elecciones.

