Desde entonces, los operativos se concentraron en campos, bañados y otros sectores de difícil acceso. Los rastrillajes contaron con efectivos policiales, perros entrenados, drones y personal a caballo. Además, los investigadores buscan reconstruir los últimos movimientos de la docente y analizar los teléfonos celulares secuestrados para encontrar información que permita esclarecer lo ocurrido.

La causa está a cargo de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, quienes sostienen como principal hipótesis que se trató de un femicidio. Ahora, con el hallazgo del cuerpo, será fundamental establecer cómo ocurrió el crimen y determinar las responsabilidades de cada uno de los acusados. Las pruebas reunidas y los resultados de los peritajes serán claves para avanzar en el proceso judicial.