El ministro de Seguridad de Israel pidió arrestar a líderes de partidos árabes por el presunto financiamiento de Qatar

La política israelí quedó envuelta en un severo conflicto institucional tras el pedido formulado por el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, para que el servicio de inteligencia interno (Shin Bet) proceda al arresto de los líderes de los partidos árabes. El reclamo surge a raíz de acusaciones que vinculan a estas fuerzas opositoras con el presunto ingreso de fondos no declarados provenientes de Qatar y Turquía durante el reciente proceso electoral.
El pronunciamiento del funcionario se produjo luego de que el juez Noam Sohlberg, al frente del Comité Central de Elecciones, le encomendara formalmente a la inteligencia israelí investigar sospechas graves sobre injerencia extranjera y soborno de votantes. Según reportes locales, los investigadores analizan el flujo de sumas millonarias destinadas a incentivar la participación ciudadana en favor de la oposición, lo que llevó a referentes del partido Likud a sostener que los comicios sufrieron una alteración ilegítima.
Mientras las fuerzas policiales ya concretaron las primeras aprehensiones de activistas territoriales en operativos vinculados a irregularidades en las urnas, las dirigencias de los partidos árabes rechazaron de manera categórica las imputaciones. Los líderes opositores remarcaron que se trata de una estrategia infundada para opacar sus crecientes resultados electorales y criminalizar la representación política de las minorías en la Knéset.

