Con cambios de último momento, el Senado debate la reforma a la Ley de Salud Mental en una sesión de alto voltaje político

La Cámara de Senadores de la Nación es escenario de un trascendental e intenso debate legislativo enfocado en la reforma integral de la Ley de Salud Mental. La iniciativa, que ha concitado la atención de diversos sectores especializados de la medicina, el derecho y organizaciones sociales, llegó al recinto tras intensas negociaciones y la incorporación de modificaciones de última hora destinadas a amalgamar los consensos necesarios entre los distintos bloques parlamentarios.
El proyecto bajo análisis introduce modificaciones sustanciales sobre aspectos estructurales de la normativa vigente, tales como los protocolos de internación involuntaria, las incumbencias de los equipos interdisciplinarios y la corresponsabilidad de los efectores de salud y las familias. Mientras los sectores impulsores de la reforma sostienen que las modificaciones permitirán agilizar los tratamientos y brindar respuestas más eficaces ante emergencias sanitarias, las voces críticas advierten sobre la necesidad de preservar los derechos adquiridos de los pacientes y evitar retrocesos en materia de desmanicomialización. La votación en el recinto se perfila como una de las definiciones políticas más importantes del período parlamentario.

