Avanza el tratamiento de la hemofilia en el país con un fármaco de aplicación semanal
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Avanza el tratamiento de la hemofilia en el país con un fármaco de aplicación semanal

La ANMAT aprobó marstacimab, una nueva terapia subcutánea semanal para personas con hemofilia A o B grave. Reduce significativamente los sangrados y mejora la calidad de vida.

La ANMAT aprobó en Argentina el marstacimab, una innovadora terapia subcutánea semanal que previene episodios hemorrágicos en pacientes mayores de 12 años con hemofilia A o B grave, marcando un avance para la salud.

La hemofilia es una enfermedad hereditaria poco frecuente caracterizada por la deficiencia del factor VIII (tipo A) o factor IX (tipo B) de coagulación. Esta condición provoca sangrados prolongados ante lesiones y hemorragias internas espontáneas en articulaciones y músculos, lo que puede derivar en dolor crónico y daño articular. Frente a este escenario, el laboratorio Pfizer comercializa este anticuerpo monoclonal que se aplica mediante una lapicera prellenada una vez a la semana, eliminando la necesidad de buscar accesos venosos.

Al respecto, el médico hematólogo Mauro Dávoli, expresidente de la Asociación Argentina de Hemofilia y Desórdenes Asociados (A.A.H.D.A.), remarcó que “en lugar de reemplazar el factor VIII o IX que falta, este tratamiento actúa sobre otro componente del proceso de coagulación para ayudar a recuperar su equilibrio”. Asimismo, el especialista agregó que “para las personas con hemofilia, contar con tratamientos con mecanismos diferentes amplía las posibilidades de individualizar la terapia y prevenir los sangrados”.

La efectividad de la medicación fue evaluada en el estudio internacional BASIS, un ensayo clínico de fase 3 publicado en la revista Blood. En aquellos pacientes que no contaban con un tratamiento preventivo previo, la nueva terapia logró reducir la tasa anualizada de sangrados en un 92 %, pasando de un promedio de 39,86 a 3,20 episodios por año. Por su parte, entre quienes ya recibían profilaxis regular con factores de coagulación, la disminución de hemorragias fue del 35,5 %.

Sobre los beneficios cotidianos, la médica hematóloga infantil Andrea Cocca destacó que “la necesidad de realizar infusiones intravenosas frecuentes, preparar la medicación y resolver las dificultades de acceso a las venas puede interferir con las actividades cotidianas”. A su vez, la experta enfatizó que “una alternativa subcutánea semanal puede ayudar a reducir esa carga y facilitar la organización de la rutina del paciente y su familia”. Aunque entre los efectos secundarios leves figuran reacciones en la zona de inyección, fiebre o dolor articular, los especialistas coinciden en que la decisión terapéutica siempre debe consensuarse con el equipo médico de seguimiento.

Redactado con información de NA

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