Fuerte cruce entre “El Militar” Sosa y sus defensores en la previa de una nueva audiencia por el femicidio de Érika Álvarez

El juicio oral y público que investiga el brutal femicidio de Érika Antonella Álvarez en Tucumán sumó un condimento de extrema rispidez institucional. Minutos antes de que comenzara una nueva audiencia en los tribunales penales, se produjo un fuerte y visible cruce verbal entre el principal acusado, Felipe “El Militar” Sosa, y los integrantes de su equipo de defensa legal, evidenciando un profundo quiebre en la estrategia procesal.
El incidente ocurre tras una serie de maniobras dilatorias impulsadas por los letrados, quienes habían solicitado la suspensión del debate argumentando que el exmilitar no se encontraba en condiciones de salud mental para ser juzgado. Sin embargo, dichos planteos quedaron formalmente descartados luego de que los exámenes del Cuerpo Médico Forense determinaran de forma categórica que el imputado se encuentra perfectamente ubicado en tiempo y espacio, con plena capacidad para comprender los actos que se le endilgan. Con el juicio en marcha y la tensión a flor de piel, la relación entre el acusado y sus defensores añade incertidumbre al desarrollo del proceso.

