Timothée Chalamet se despide de Dune con su interpretación más intensa
A pocos meses del estreno de Dune: Part Three, Timothée Chalamet comenzó a abrir el juego sobre el cierre de la trilogía dirigida por Denis Villeneuve. Durante una conversación pública con Matthew McConaughey, el intérprete reflexionó sobre la evolución de su trabajo como Paul Atreides y aseguró que el desenlace será el capítulo más perturbador de la saga.
Chalamet explicó que, a diferencia de la primera película, donde se sintió intimidado por la escala del proyecto y el peso del universo futurista, en esta tercera parte actuó con una libertad total. “Es la más extraña y la más arriesgada”, afirmó, describiéndola como una obra donde fue posible “colar un giro inesperado” dentro de un gran espectáculo comercial. En ese sentido, mencionó como referencias lejanas interpretaciones icónicas del cine épico y de autor, aunque rápidamente aclaró —entre risas— que no pretendía compararse con esas figuras.
Uno de los estímulos clave para soltarse fue el trabajo de Oscar Isaac, quien interpretó a Leto Atreides en la primera entrega. Según Chalamet, su aproximación casi shakesperiana al personaje lo empujó a exagerar gestos, emociones y presencia escénica sin miedo al exceso. Esa confianza se profundizó en el set de la tercera película, donde, asegura, encontró un ritmo creativo ideal junto a Villeneuve.
El actor también se refirió al costado técnico del rodaje. En esta ocasión, se involucró de lleno en el funcionamiento de la tecnología ficticia del universo Dune, estudiando paneles de control y artefactos como los ornithopters para construir una relación más orgánica con el mundo en pantalla. “Quería que cada movimiento tuviera sentido, aunque no estuviera atado a la realidad”, explicó.
Con una carrera que viene de sumar nominaciones al Oscar por otros proyectos recientes, Chalamet confesó que encaró este rodaje con una intensidad especial. Consciente de que era su última vez en el desierto de Arrakis, decidió no dar nada por sentado. “Nada fue automático. Todo importaba”, señaló. Para él, ese compromiso extremo es lo que define el cierre de la trilogía: una despedida ambiciosa, inquietante y, sobre todo, profundamente personal. @mundiario
Fuente: Leer nota en fuente original
