Del aula a los tribunales: una familia tucumana judicializó un presunto caso de acoso escolar

Una madre tucumana decidió hacer pública la situación que atraviesa su hija de 12 años y avanzar con una denuncia judicial por presuntos episodios de acoso escolar ocurridos en un colegio privado de la provincia. La mujer asegura que la menor fue víctima de hostigamientos reiterados por parte de compañeros y que la situación terminó afectando seriamente su bienestar emocional.
La denunciante es Camila Holmquist, conocida por su actividad en redes sociales. Según relató, había decidido cambiar a su hija al colegio Santo Domingo con la expectativa de encontrar un entorno más favorable para su aprendizaje, ya que la niña fue diagnosticada con dislexia y requería un acompañamiento específico.
De acuerdo con su versión, los primeros inconvenientes surgieron poco después del ingreso de la alumna. En ese contexto, marcado por una serie de amenazas de tiroteos que habían generado preocupación en distintos establecimientos educativos, un estudiante habría realizado comentarios intimidatorios dirigidos a la menor. La madre afirma que informó inmediatamente lo sucedido a docentes y directivos.
Con el paso de las semanas, la situación habría escalado. Camila sostiene que su hija comenzó a quedar aislada dentro del curso y que algunas compañeras promovían activamente que otros estudiantes evitaran relacionarse con ella. A esto se habrían sumado insultos, burlas sobre su aspecto físico y comentarios vinculados a cuestiones personales y familiares.
La mujer también denunció que los episodios trascendieron el ámbito escolar y llegaron a las redes sociales. Según explicó, recibió capturas de conversaciones y mensajes donde se ridiculizaba a su hija, incluyendo referencias a su condición de dislexia. Además, aseguró que la adolescente recibió mensajes ofensivos y amenazas a través de plataformas digitales.
Uno de los hechos que más preocupación generó en la familia ocurrió cuando, según el relato presentado, una compañera ingresó a una transmisión en vivo realizada por la menor y comenzó a enviar mensajes intimidatorios. A partir de allí, la madre decidió recopilar pruebas y buscar asesoramiento legal.
La denuncia también alcanza a una mujer que, según sostiene Camila, habría participado de acciones de hostigamiento mediante una cuenta falsa en redes sociales desde la que se difundían fotografías de la adolescente junto a publicaciones ofensivas. Estos hechos forman parte de la presentación realizada ante el Ministerio Público Fiscal.
La relación con las autoridades escolares también quedó bajo cuestionamiento. La denunciante considera que las medidas adoptadas por la institución fueron insuficientes y cuestionó la manera en que se abordó el conflicto dentro del establecimiento. Según relató, tras distintos episodios decidió retirar a su hija del colegio y gestionar el traslado a otra institución.
Actualmente, el caso es seguido por el abogado Carlos Garmendia y se encuentra bajo análisis de la Justicia tucumana. Mientras tanto, la menor ya tiene garantizada una vacante en otro establecimiento educativo, gestionada a través del Ministerio de Educación.
La situación reabre el debate sobre el bullying escolar, el impacto que puede tener en niños y adolescentes y la importancia de contar con mecanismos eficaces de prevención, contención e intervención tanto dentro como fuera de las aulas.

