Quisieron robarle a la mamá de Gonzalo Güenchur: “Dependés del ánimo del que esté de turno”
Un delincuente ingresó al domicilio de Noelia Alderete, mamá de Gonzalo Güenchur, y al darse cuenta que la familia estaba en el interior, escapó. En menos de una semana, la situación volvió a repetirse. Denunció que los sujetos viven en un aguantadero en el Máximo Abásolo y reclamó por mayor seguridad.
La madre de Gonzalo Güenchur, el adolescente que fue asesinado en 2024 cuando esperaba el colectivo para robarle el celular, sufrió dos intentos de robo en su domicilio del barrio San Cayetano, y no solo tuvo que afrontar el temor de vivir este tipo de situaciones, sino que también se encontró con malos tratos por parte de efectivos policiales.
En diálogo con Crónica, relató: “El sábado pasado, durante la madrugada estaba trabajando, porque armé un taller de costura en mi casa. Mis nenes estaban durmiendo y mi pareja había salido a trabajar”, y continuó: “A la media hora que él salió, vinieron a entrar a la casa, arrancaron una reja, forzaron la ventana y cuando me di cuenta de los ruidos, ya estaban adentro. Era un chico que había estado mirando el movimiento afuera, miró las cámaras y entró”.
Así, precisó que “como estaba despierta, empecé a gritar y se fue, pero no pasó una semana, y volvieron, esta vez eran tres. Uno, suele frecuentar la casa de enfrente y otro pibe más, que están viviendo en la extensión del Abásolo”, y subrayó: “Se ve que al no ver el auto vienen, ayer estábamos mirando tele, no presté atención porque siempre cuando viene alguien me avisa”.

Impotencia
Sobre el accionar policial, mencionó que llamó a la policía: “Como demoran en llegar subí al auto y fuimos a ver para donde iban, así que les saque una foto y los filmé, con eso me fui a la comisaría y me dijeron que no podían estar a disposición mía las 24 horas porque ‘me asusto por alguien que está afuera’”, y lamentó: “La verdad que me da impotencia, mucha bronca. Dijeron que si quiero tener un efectivo afuera de casa que lo pague, que mientras no nos pase algo, nos asalten, nos peguen o roben, como que no moleste”.
Del mismo modo, aclaró: “Los del otro turno me habían tratado muy bien, de hecho esa madrugada me acompañaron, estuvieron acá y muy atentos y al otro día se acercó el Jefe de la Policía. El viernes tuve una reunión en la Unidad Regional con el Jefe Cocha, y los dos jefes de la Sexta y fue muy buena la atención, pero al llamar dependés del ánimo del que esté de turno”, y subrayó que actualmente tiene una custodia en el exterior del domicilio y más aún luego de que se viralizara lo que sucedió.
“Uno siente que si recurrís a la policía no tenés respuesta. Entonces, ¿qué se supone que uno tiene que hacer? Por eso lo publiqué en mi perfil donde mucha gente lo ve, empatiza porque no debo ser ni la primera ni la última que sufre un hecho así“, remarcó Alderete, al tiempo que consideró: “En el transcurso de la noche me pasaron mucha información, los reconocieron por las fotos y videos; vi la vivienda donde están, es un rancho muy precario que armaron después de que uno de ellos se separara y ahora funciona como aguantadero, ahí llegan las cosas robadas”.
Además de ello, explicó: “Lamentablemente cuando haces una denuncia te dicen que no pueden hacer nada, pero sí se puede hacer, los vecinos pueden juntar las denuncias y firmas y se los puede sacar del barrio. No puede ser que un aguantadero funcione y la gente no tenga derecho a reclamar, pero la policía y la fiscalía tienen que hacer su parte”.
Finalmente, expuso “con lo que pasó con mi hijo tengo todos los contactos, llamo al jefe de Policía, de la Brigada, pero me parece muy injusto para toda la sociedad, no es justo que el resto quede a la deriva como me pasó vivirlo ahora a mí”.

