Naturgy siguió excavando pese a la orden de frenar y dañó 15 árboles
La obra de tendido de gas de alta presión que Naturgy NOA ejecuta sobre avenida Juan Domingo Perón terminó envuelta en una fuerte polémica ambiental luego de que la Municipalidad de Salta detectara severos daños sobre el arbolado urbano, incumplimientos reiterados y excavaciones realizadas pese a una orden de paralización. El municipio confirmó que al menos 15 árboles resultaron destruidos o gravemente afectados durante los trabajos, ejecutados por la empresa contratista Sayko.
Las tareas se desarrollan junto a la ciclovía de avenida Perón y forman parte de una obra de infraestructura para ampliar el tendido de gas. Sin embargo, desde febrero la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos venía realizando advertencias, intimaciones y actas por irregularidades vinculadas al impacto ambiental generado en la zona.
“Ya habíamos tenido inconvenientes con las excavaciones donde dañan los forestales”, aseguró a El Tribuno el secretario de Ambiente municipal, Martín Miranda, quien confirmó que se decidió paralizar preventivamente toda la obra mientras avanzan los informes técnicos y jurídicos.
Según explicó el funcionario, el relevamiento realizado el viernes permitió constatar no solo daños sobre el arbolado, sino también roturas en sectores de la caminería y afectaciones sobre cableados vinculados a la traza de la obra.
“Calculamos aproximadamente más de 15 forestales dañados, además de rotura o daño en la caminería y también en algunos cableados”, sostuvo.
Miranda remarcó que una de las principales condiciones impuestas por el municipio para autorizar el avance del proyecto era preservar el arbolado urbano y trabajar a una distancia prudente de los árboles. Sin embargo, las inspecciones detectaron incumplimientos graves. “Ellos se habían comprometido a trabajar hasta dos metros, dos metros y medio de distancia de los forestales y terminaron trabajando a menos de 50 centímetros, cortando raíces fundamentales”, cuestionó.
El funcionario advirtió además que el daño podría agravarse con el paso del tiempo. “Con estas acciones los árboles seguramente van a morir o perder estabilidad”, explicó.
La situación escaló aún más cuando, pese a la orden municipal de detener las tareas, la empresa continuó realizando excavaciones. Esa decisión derivó en nuevas actas de infracción, multas y la posible intervención del área de Procuración municipal para evaluar una denuncia penal.
“No está decidido todavía, pero atento al daño que se está produciendo, si lo amerita, se puede avanzar penalmente”, señaló Miranda. Desde la Municipalidad insistieron en que el municipio tiene competencia plena para controlar este tipo de intervenciones dentro del ejido urbano, más aún cuando afectan el espacio público, la seguridad vial y el ambiente.
El secretario también apuntó contra la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa en materia ambiental. “En algunas partes cumplieron, pero en la mayoría no. El tramo que analizamos ayer no cumplió en nada”, afirmó.
Otro de los cuestionamientos oficiales estuvo dirigido a la ausencia de medidas específicas de ingeniería ambiental para minimizar el impacto de las excavaciones. Según Miranda, si bien hubo diálogo con ingenieros civiles y especialistas en seguridad, nunca pudieron demostrar un verdadero compromiso ambiental.
Ahora el municipio avanzará con el cálculo total de daños ambientales y económicos para definir las sanciones correspondientes y determinar qué tipo de compensaciones deberá afrontar la empresa.

