¿Tu perro “llora”? La ciencia explicó qué significan los suspiros y gemidos que desconciertan a millones de dueños
Los perros no hablan, pero sí expresan emociones de muchas maneras. Uno de los comportamientos que más dudas genera entre los dueños es cuando las mascotas suspiran, gimen o parecen “llorar”. Ahora, especialistas en comportamiento animal revelaron qué significan realmente estas señales y el tema rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Según veterinarios y expertos en conducta canina, los gemidos y suspiros forman parte de la comunicación emocional de los perros y pueden expresar desde felicidad y relajación hasta ansiedad, miedo, aburrimiento o dolor físico.
Los especialistas explican que muchos perros suspiran cuando se sienten cómodos, tranquilos y seguros en su entorno, especialmente mientras descansan cerca de sus dueños. Sin embargo, también advirtieron que un cambio repentino en estas conductas puede ser una señal de alerta.
“Los perros utilizan sonidos y posturas para transmitir lo que sienten o necesitan”, remarcan desde distintos centros veterinarios internacionales.
Entre las razones más comunes detrás de los gemidos aparecen la necesidad de atención, hambre, ganas de salir, ansiedad por separación o simplemente aburrimiento. Algunos incluso aprendieron que hacer pequeños sonidos genera caricias y mimos por parte de sus humanos.
Pero no todo es emocional. Los expertos también sostienen que el llanto persistente puede estar relacionado con dolor físico, lesiones, artritis u otros problemas de salud que no siempre son visibles a simple vista.
Por eso, recomiendan prestar atención a señales complementarias como cambios en el apetito, apatía, agresividad, aislamiento o pérdida de interés en actividades habituales.
El tema generó miles de comentarios en redes sociales, donde usuarios compartieron videos de sus mascotas suspirando, “quejándose” o emitiendo sonidos similares al llanto humano.
Veterinarios y especialistas coinciden en que comprender estas señales mejora el bienestar animal y fortalece el vínculo entre las mascotas y sus dueños.
En la mayoría de los casos, aclaran, los perros no lloran por tristeza extrema, sino porque buscan comunicarse emocionalmente con quienes los rodean.

