¿Tu perro es zurdo o diestro? Un estudio creó un test inspirado en humanos para medir su lateralidad
Un equipo de investigadores en Italia desarrolló un nuevo método científico que permite determinar si los perros tienen preferencia por la pata izquierda o derecha, de manera similar a lo que ocurre con la lateralidad en los seres humanos.
El estudio dio origen al llamado “Doginburgh Inventory”, el primer sistema estandarizado diseñado específicamente para medir la dominancia de pata en perros, basado en modelos utilizados en la evaluación de lateralidad humana desde hace décadas.
La investigación fue realizada por especialistas de la Universidad de Bari Aldo Moro y publicada en la revista científica Royal Society Open Science.
Según los autores, los perros pueden clasificarse en cinco categorías: diestros fuertes, diestros débiles, zurdos fuertes, zurdos débiles y ambidiestros, ampliando la clasificación tradicional que solo contemplaba tres grupos.
Para llegar a estos resultados, el equipo evaluó a 43 perros de distintas razas mediante cuatro pruebas: el uso de un juguete relleno de comida, la búsqueda de alimento en un espacio reducido, el descenso de escaleras y el desplazamiento en una plataforma durante caminatas.
A partir de estas observaciones, los investigadores desarrollaron un índice compuesto que permite medir con mayor precisión la preferencia de pata, evitando clasificaciones simplificadas que podían ocultar diferencias individuales.
El estudio encontró que aproximadamente un tercio de los perros analizados presentaron una lateralidad fuerte, casi la mitad mostró una preferencia débil y cerca de un 21% fue considerado ambidiestro.
Uno de los hallazgos más relevantes es que no se detectó una tendencia general del conjunto hacia la izquierda o la derecha, aunque sí se observaron diferencias individuales según el tipo de prueba.
Los científicos también destacaron que esta característica podría estar vinculada con factores como la respuesta inmune, la agresividad y rasgos cognitivos, aunque aclararon que aún se requieren investigaciones más amplias para confirmar estas asociaciones.
El trabajo reconoce como limitación el tamaño reducido de la muestra y propone ampliar los estudios incorporando variables como la raza, la edad y hasta la lateralidad de los dueños.
Finalmente, los investigadores plantean que este tipo de herramientas podría tener aplicaciones prácticas en refugios de animales y en programas de entrenamiento, aportando información útil sobre el comportamiento y bienestar de los perros.

