Revelan que Meta conocía el impacto adictivo de sus plataformas en adolescentes y omitió aplicar medidas de protección
Un histórico proceso judicial iniciado en Estados Unidos contra la multinacional Meta puso en el centro del debate la responsabilidad de las grandes plataformas digitales en la salud mental de niños y adolescentes. La causa se fundamenta en pruebas y documentos internos aportados por una exfuncionaria de la empresa que actuó como informante (whistleblower), demostrando que la compañía tenía pleno conocimiento sobre las consecuencias dañinas de sus algoritmos.
De acuerdo con las investigaciones presentadas ante los tribunales, los informes técnicos elaborados dentro de la propia empresa alertaban sobre cómo funciones específicas de Instagram y Facebook fomentaban la adicción, la ansiedad y trastornos del estado de ánimo en los usuarios menores de edad. Sin embargo, en lugar de modificar los mecanismos de recomendación o restringir el uso continuado, la empresa mantuvo e incentivó diseños orientados a maximizar el tiempo de permanencia en las aplicaciones.
El caso agrupa las demandas de cientos de familias, distritos escolares y autoridades estatales que acusan a la firma de haber diseñado productos deliberadamente adictivos sin advertir a los tutores ni implementar salvaguardas efectivas. La causa busca establecer precedentes legales que obliguen a las compañías tecnológicas a asumir mayores responsabilidades sobre la seguridad digital y el bienestar psicológico de los jóvenes en todo el mundo.


