Tucumán da un paso histórico: llegó desde España un tratamiento experimental para el pie diabético
El Hospital Centro de Salud recibió las primeras muestras de secretoma de células madre para iniciar un ensayo clínico
Tucumán avanzó hacia una nueva etapa de un proyecto de investigación en medicina regenerativa con la llegada desde España de las primeras muestras de secretoma de células madre que serán utilizadas en un ensayo clínico destinado principalmente a pacientes con úlceras de pie diabético.
El material fue recibido en el Hospital Centro de Salud y también será destinado al Hospital de Lomas de Tafí. La primera etapa del estudio contempla la participación de 40 pacientes con lesiones complejas en miembros inferiores asociadas a diabetes tipo 2.
El proyecto es desarrollado de manera conjunta por el Ministerio de Salud Pública de Tucumán, la Federación Económica de Tucumán (FET), una fundación española y especialistas vinculados al desarrollo de esta tecnología.
Qué es el secretoma
A pesar de que el proyecto suele ser presentado como una investigación vinculada con células madre, el tratamiento que será evaluado no consiste en aplicar células madre vivas directamente sobre los pacientes.
La investigación utiliza el denominado secretoma, que es el conjunto de sustancias activas liberadas por las células madre al espacio extracelular.
Entre esas sustancias se encuentran proteínas, factores de crecimiento y exosomas, componentes que participan en diferentes procesos relacionados con la reparación y regeneración de los tejidos.
La utilización de estos productos derivados de las células representa una diferencia respecto de las terapias basadas directamente en células vivas. Los investigadores consideran que podría permitir una aplicación más predecible, aunque esa hipótesis deberá ser comprobada mediante el ensayo clínico.
El objetivo: tratar úlceras de pie diabético
La primera etapa de la investigación estará enfocada en personas con diabetes tipo 2 que presentan lesiones complejas en los miembros inferiores, particularmente úlceras de pie diabético.
Estas heridas pueden presentar dificultades para cicatrizar y requieren tratamientos prolongados y un seguimiento médico especializado.
Por ese motivo, el Hospital Centro de Salud cuenta con una unidad especializada en pie diabético que funciona como centro de referencia para Tucumán y provincias de la región.
El ensayo buscará determinar si el secretoma puede favorecer la reparación de este tipo de lesiones y, fundamentalmente, establecer cuáles son sus niveles de seguridad y eficacia.
Una investigación con 40 pacientes
La primera fase del proyecto contempla 40 pacientes y se desarrollará en dos establecimientos del sistema público de salud: el Hospital Centro de Salud y el Hospital de Lomas de Tafí.
Los pacientes no serán incorporados de manera automática. Deberán cumplir con los criterios de selección establecidos en el protocolo de investigación y atravesar las evaluaciones correspondientes antes de ingresar al estudio.
El carácter piloto y controlado del ensayo permitirá obtener información sobre la respuesta al tratamiento y comparar los resultados bajo condiciones científicas previamente establecidas.
Un proyecto que comenzó hace dos años
La iniciativa comenzó a gestarse en 2024, a partir de un encuentro en la Federación Económica de Tucumán en el que el investigador tucumano Luis Costa Pérez, radicado en España, presentó los avances de sus trabajos vinculados con esta tecnología.
A partir de entonces, el Ministerio de Salud Pública y la FET comenzaron a trabajar para generar las condiciones necesarias para desarrollar el proyecto en Tucumán.
En septiembre de 2025 se inició formalmente el proceso administrativo que permitió avanzar con la llegada del producto a la provincia.
El proceso de autorización y control
Antes de que las muestras pudieran llegar a Tucumán, el proyecto atravesó distintas instancias de evaluación.
Según informó el Ministerio de Salud Pública, la investigación fue analizada por comités independientes de ética y por un comité metodológico. Posteriormente se avanzó con los permisos y autorizaciones correspondientes ante organismos nacionales, entre ellos ANMAT y SENASA.
Estos controles forman parte de las condiciones necesarias para desarrollar una investigación clínica y evaluar de manera sistemática los potenciales beneficios y riesgos de una nueva alternativa terapéutica.
Una logística especial desde España
La llegada de las primeras muestras también representó un desafío logístico.
El material fue trasladado desde España bajo condiciones controladas de temperatura. Las autoridades tucumanas informaron que se utilizó un sistema de monitoreo para comprobar que la cadena de frío se mantuviera durante todo el recorrido.
Una vez recibidas las muestras en el Hospital Centro de Salud, se verificaron las condiciones de conservación antes de incorporarlas al proceso correspondiente al ensayo.
Qué dicen los investigadores
El investigador tucumano radicado en España Luis Costa Pérez, presidente de la empresa biotecnológica GiStem Research, destacó que la llegada del producto permite poner oficialmente en marcha el ensayo clínico en Tucumán.
Según explicó, la propuesta busca utilizar el secretoma producido por células madre en lugar de administrar directamente células vivas, con la expectativa de obtener un tratamiento más predecible.
El especialista también señaló que, si los resultados de esta primera experiencia fueran favorables, podrían desarrollarse posteriormente investigaciones de mayor duración y evaluar otras posibles aplicaciones.
El desafío de las heridas crónicas
Las úlceras asociadas al pie diabético representan un desafío para los sistemas sanitarios debido a las dificultades que pueden presentarse durante su cicatrización.
El tratamiento requiere un abordaje integral, seguimiento médico y, en determinados casos, intervenciones especializadas para evitar complicaciones.
En este contexto, la investigación tucumana busca evaluar una alternativa que podría contribuir a los procesos de reparación de los tejidos.
Sin embargo, los resultados del ensayo serán los que determinen si el secretoma efectivamente presenta beneficios clínicos relevantes.
No es un tratamiento ya probado
Uno de los aspectos centrales para comprender el proyecto es que se encuentra en etapa de investigación.
La llegada del secretoma a Tucumán y el inicio del ensayo no significan que exista actualmente un tratamiento comprobado para curar las úlceras de pie diabético mediante esta tecnología.
El objetivo de un ensayo clínico es precisamente generar evidencia científica sobre una intervención: determinar si funciona, qué tan segura es, qué pacientes podrían beneficiarse y cuáles son sus posibles efectos adversos.
Por eso, los resultados deberán ser analizados antes de considerar una eventual aplicación más amplia.
Una posible puerta a nuevas investigaciones
Desde el Ministerio de Salud Pública consideran que el proyecto puede tener un impacto que trascienda el tratamiento inicial de las úlceras de pie diabético.
La investigación podría generar información sobre el comportamiento del secretoma y sentar las bases para futuros estudios relacionados con otras heridas crónicas o enfermedades complejas.
El propio ministro Luis Medina Ruiz señaló que los resultados de la investigación serán determinantes para definir los próximos pasos y explorar nuevas posibilidades terapéuticas.
Tucumán y la investigación científica
El proyecto también representa una experiencia de articulación entre el sistema público de salud, investigadores, el sector privado y organismos vinculados con la actividad productiva.
La participación de un investigador tucumano radicado en España permitió establecer un vínculo de cooperación internacional que terminó concretándose con la llegada de las primeras muestras.
Para las autoridades provinciales, el ensayo constituye además una oportunidad para fortalecer las capacidades locales de investigación clínica y posicionar a Tucumán en el desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas con la medicina regenerativa.
Qué viene ahora
Con las primeras muestras ya en la provincia, comienza una nueva etapa del proyecto: la implementación del ensayo clínico y el seguimiento de los pacientes seleccionados.
Durante esta fase se recopilarán datos para determinar la seguridad y eficacia del secretoma en el tratamiento de las úlceras de pie diabético.
Los resultados serán fundamentales para establecer si la estrategia puede avanzar hacia estudios de mayor escala y duración.
Por ahora, el proyecto representa una apuesta por la investigación y la innovación sanitaria, pero sus resultados todavía están por demostrarse. El desafío será transformar una tecnología experimental en evidencia científica que permita determinar si puede convertirse, en el futuro, en una alternativa real para pacientes con heridas crónicas.


