Tucumán busca adelantarse al verano y gestiona el acceso a una vacuna contra el chikungunya
Tras una temporada de fuerte circulación, especialistas impulsan la llegada de una nueva herramienta de prevención
Tucumán se prepara para una nueva temporada de mayor actividad del mosquito Aedes aegypti y, mientras se mantiene la vigilancia epidemiológica, especialistas trabajan para facilitar el acceso en Argentina a una vacuna contra el chikungunya.
La iniciativa apunta a contar con una herramienta adicional antes de los meses de mayor circulación del vector. Sin embargo, la eventual disponibilidad de una vacuna en la provincia no es inmediata: cualquier producto destinado a su utilización en Argentina debe atravesar previamente los procesos regulatorios correspondientes.
La alternativa que aparece actualmente vinculada a las gestiones es VIMKUNYA, desarrollada por el laboratorio danés Bavarian Nordic. La vacuna utiliza partículas similares al virus y se administra en una única dosis. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) la indica para la prevención de la enfermedad causada por el virus chikungunya en personas de 12 años o más.
Tucumán viene de una temporada de alta circulación
El interés por incorporar nuevas herramientas de prevención está relacionado con la circulación que tuvo el chikungunya en la provincia durante 2026.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán informó en mayo que la provincia había alcanzado los 533 casos confirmados y que la curva epidemiológica se encontraba en descenso. En junio, las autoridades comunicaron que Tucumán había registrado su primera semana sin nuevos casos de chikungunya, en un contexto de evolución favorable de los indicadores sanitarios.
El brote había comenzado a tomar relevancia durante los primeros meses del año. En marzo se confirmó el primer caso en la provincia, localizado en Yerba Buena, mientras que posteriormente se produjo un crecimiento de las notificaciones.
En abril, por ejemplo, el Ministerio de Salud Pública informó 115 nuevos casos en una sola semana y señaló que los focos de mayor importancia se encontraban en sectores del sur de San Miguel de Tucumán y El Manantial, aunque también se habían detectado casos en distintos puntos del Gran San Miguel.
Qué vacuna se busca incorporar
VIMKUNYA es una vacuna recombinante basada en partículas similares al virus chikungunya. Según la información publicada por la OMS, contempla un esquema de una única dosis y está indicada para personas desde los 12 años en los países donde cuenta con autorización.
La vacuna fue autorizada por la FDA y también cuenta con autorización en la Unión Europea. En abril de 2026, la FDA publicó una nueva carta de aprobación vinculada con VIMKUNYA, que mantiene su indicación para la prevención de la enfermedad causada por el virus chikungunya en personas de 12 años o más.
En Tucumán, las gestiones para facilitar su llegada están vinculadas con el sector privado y con especialistas que buscan que la alternativa pueda estar disponible en el país. La llegada efectiva, no obstante, depende de las condiciones de importación y, fundamentalmente, de la autorización sanitaria correspondiente.
El rol de la ANMAT
En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es el organismo responsable de la regulación y el control de medicamentos y vacunas para uso humano.
La propia ANMAT establece que las vacunas se encuentran dentro de los productos sujetos a regulación y control sanitario. Por lo tanto, la eventual incorporación de VIMKUNYA al mercado argentino requiere completar los procedimientos establecidos por el organismo.
Esto significa que las gestiones para traer una vacuna al país no equivalen a una autorización automática para su aplicación ni implican, en esta etapa, el lanzamiento de una campaña de vacunación provincial.
Qué ocurre con las otras vacunas contra el chikungunya
La Organización Mundial de la Salud reconoce actualmente dos vacunas contra el chikungunya que han recibido autorizaciones regulatorias en distintos países: IXCHIQ y VIMKUNYA. Ambas fueron desarrolladas bajo plataformas diferentes y tienen esquemas de una única dosis. Sin embargo, la OMS advierte que estas vacunas todavía no están disponibles ni se utilizan de manera generalizada en todo el mundo y que la organización continúa evaluando la evidencia para establecer futuras recomendaciones.
Además, el caso de IXCHIQ requiere especial consideración. Se trata de una vacuna de virus vivo atenuado que enfrentó cuestionamientos de seguridad en Estados Unidos. En agosto de 2025, la FDA suspendió su licencia biológica debido a preocupaciones vinculadas con eventos adversos graves. Posteriormente, la empresa solicitó la revocación voluntaria de esa licencia y la FDA registra actualmente a IXCHIQ como producto retirado de ese régimen de aprobación.
Por ese motivo, no resulta adecuado presentar a IXCHIQ y VIMKUNYA como alternativas equivalentes en cuanto a su situación regulatoria actual.
Una enfermedad transmitida por el mismo mosquito del dengue
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida principalmente por mosquitos infectados del género Aedes. El Aedes aegypti es también el principal vector involucrado en la transmisión del dengue y puede participar en la transmisión del virus del Zika.
La enfermedad suele provocar fiebre y fuertes dolores articulares. También pueden aparecer inflamación de las articulaciones, dolores musculares, cefalea, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. En algunos pacientes, los dolores articulares pueden persistir durante meses e incluso años.
El nombre de la enfermedad está asociado a una expresión africana vinculada con la idea de “doblarse por el dolor”, en referencia a la intensidad de las molestias articulares que puede generar.
Debido a que los síntomas pueden ser similares a los del dengue y otras enfermedades virales, el diagnóstico puede requerir estudios de laboratorio para confirmar la infección.
La prevención continúa siendo la principal herramienta
Mientras se analiza el eventual acceso a una vacuna, las autoridades sanitarias mantienen el foco en las medidas destinadas a reducir la presencia del mosquito.
La estrategia comienza por eliminar los lugares donde el Aedes aegypti puede reproducirse. Recipientes, baldes, neumáticos, macetas, canaletas y cualquier objeto capaz de acumular agua pueden transformarse en criaderos.
Por eso se recomienda vaciar y limpiar periódicamente los recipientes, mantener los patios y espacios verdes libres de objetos que puedan acumular agua y prestar especial atención después de lluvias.
También es importante reducir el contacto con los mosquitos mediante el uso de repelente, ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteros y otras barreras físicas.
Una preparación que apunta a la próxima temporada
El desafío sanitario para Tucumán consiste ahora en sostener la vigilancia durante los meses previos al período de mayor actividad del mosquito y evitar que la disminución de casos registrada durante el invierno genere una relajación de las medidas preventivas.
La posibilidad de contar con una vacuna podría sumar una herramienta frente al chikungunya, pero su eventual utilización dependerá de las evaluaciones regulatorias y de las recomendaciones sanitarias que se establezcan en Argentina.
Mientras tanto, la eliminación de criaderos y la protección frente a las picaduras continúan siendo medidas fundamentales para reducir el riesgo de transmisión, tanto de chikungunya como de dengue y otras enfermedades asociadas al Aedes aegypti.
Con la primavera cada vez más cerca, Tucumán busca llegar a la próxima temporada con mayor preparación epidemiológica y con nuevas alternativas de prevención en evaluación.
Fuentes consultadas: OMS, FDA, ANMAT y Ministerio de Salud Pública de Tucumán. Los datos epidemiológicos y regulatorios fueron contrastados con información oficial disponible al 28 de agosto de 2026.


